El acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos a finales de año para posponer el “fiscal cliff” implicaba encontrar una solución consensuada sobre el ajuste del gasto público antes del mes de marzo.

 

Pues bien, marzo llegó y no hubo tal solución. Obama se vio obligado a firmar la orden que establecía la entrada en vigor de una serie de recortes, valorados en 85.000 millones de dólares, que afectarán a la mayoría de servicios públicos. Estos recortes han recibido el sobrenombre de “sequestration”.

 

Las consecuencias del “secuestro presupuestario” están siendo interpretadas de muy diversas maneras. Lo que parece indudable es como dijo Ben Bernanke desde la Fed, la entrada en vigor de estas medidas afectará significativamente al crecimiento en el corto plazo. Por otra parte las agencias de calificación crediticia avisaban de la mayor presión sobre su calificación.

 

La próxima parada para encontrar un acuerdo entre los dos principales partidos norteamericanos será el 19 de mayo, donde deberán dilucidar una solución para elevar el límite del techo de deuda.

 

¿Cómo creéis que afectará el secuestro presupuestario a EEUU?