La Comisión Europea ha anunciado que va a abrir una investigación acerca del “double Irish”, un aspecto básico del sistema fiscal irlandés que permite a las grandes compañías tributar sobre sus beneficios en diversos paraísos fiscales, favoreciendo la parte baja de su cuenta de resultados.

El “double Irish” se basa en un vacío legal entre las definiciones de residencia corporativa en la ley irlandesa y la estadounidense. En Irlanda, las empresas pagan impuestos si la gestión efectiva se realiza desde este país, mientras que en EEUU la fiscalidad depende del lugar donde está registrada la empresa. Los gigantes tecnológicos y farmacéuticos americanos, como es lógico, deciden aprovechar este resquicio legal, localizando su propiedad intelectual en una empresa registrada en Irlanda, pero controlada desde un paraíso fiscal, como Bermudas, Gibraltar, etc. La jugada les sale redonda, ya que la legislación irlandesa considera que la empresa debe tributar en Bermudas, mientras que según la legislación americana cree que debe pagar impuestos en Irlanda.

La Comisión Europea pretende cerrar esta puerta trasera para las grandes multinacionales. ¿Lo conseguirá? ¿Cómo van a reaccionar los agentes involucrados (Google, Apple, USA, Irlanda)?