El comportamiento de las bolsas desde que el problema griego ha dejado de ser el principal punto de atención de los mercados nos lleva a pensar que aunque siguen existiendo incertidumbres, los mayores riesgos parecen acotados.

 

Por un lado, la macro americana evidencia síntomas de cansancio pero mantiene un ritmo de crecimiento aceptable, en segundo lugar, Alemania ha ralentizado sensiblemente el fuerte dinamismo mostrado a lo largo de los últimos meses pero se mantiene con gran fortaleza y aportando visibilidad para el futuro. El otro pilar dentro del grupo de países desarrollados es Japón, de donde ya se desprenden algunos datos de recuperación en “V” y la reactivación de aquellas industrias globalizadas que se vieron afectadas tras el terremoto.

 

Por otro lado, las economías emergentes siguen combatiendo los síntomas de recalentamiento con medidas que continúan penalizando sus bolsas pero existen pocas dudas de que sus cifras seguirán impulsando el crecimiento mundial.

 

Las materias primas y principalmente el petróleo han vuelto a niveles que nos parecen mucho más acordes con el moderado ritmo al que avanza el mundo desarrollado. Algo que no sólo es positivo, en general, para los márgenes empresariales sino también para relajar las tensiones inflacionistas que inquietaban a los banqueros centrales. El BCE mantiene sus planes de subida de tipos en julio y la Fed no repetirá el QE2 pero la lectura en ambos sigue siendo de promover condiciones acomodaticias en el entorno actual.

 

Los resultados empresariales del segundo trimestre esperamos que sean algo más débiles que los del primero pero creemos que pueden dar fuerza a las cotizaciones porque el consenso está ya cauto.

 

En España la principal variable a vigilar seguirá siendo la prima de riesgo. Hoy cierra a 234pb; un 17% más abajo de los máximos alcanzados hace exactamente una semana. El indicador abre definitivamente la puerta del parqué a Bankia y Banca Cívica, que aprovecharán para alejarse todo lo posible de la parte baja de las horquillas de precio fijadas.

 

Por todo lo anterior esperamos un verano positivo y razonablemente tranquilo en los mercados, como es habitual,   con poco volumen y ciertos movimientos erráticos pero sin grandes sustos.