Tipos de interés negativos hasta en plazos de 10 años en los bonos soberanos de algunos países europeos, tienen que tener repercusiones tanto positivas como negativas en el futuro, en eso creo que estamos todos de acuerdo.

 

En el siguiente pantallazo de Bloomberg podemos ver las tires de los bonos de 10 años de todos los países miembros. Ninguno en negativo, pero muy bajos en los países europeos considerados “core”: Alemania, Francia, Países Bajos, Austria, todos ellos con tires a 10 años de entre el 0,25% al 0,60%.

 

Más radical y preocupante es la tabla si la sacamos con los bonos a 2 años. Ningún país europeo exceptuando Grecia, Portugal, Lituania e Italia, tienen las tires de sus bonos soberanos en terreno positivo. Los inversores tenemos que pagar a los estados por prestarles dinero a un plazo de 2 años.

 

 

 

Hay inversores que están comprando activos de renta fija con cupones negativos. Es decir, prestando dinero a Estados y empresas, y pagando por prestarles…..difícil de entender y de explicar.

 

En primer lugar, parece difícil de entender cómo van a ganar dinero los bancos europeos. Es obvio que el sector bancario tendrá los márgenes de intereses muy presionados durante el tiempo que dure este efecto de los tipos de interés en negativo. ¿Podríamos sufrir la paradoja de que los bancos nos tuviesen que pagar por prestarnos dinero? ¿O que los bancos nos cobren (nos remuneren negativamente) al tener un depósito?

 

En segundo lugar, los grandes fondos de pensiones y todo el sector asegurador, les va a resultar imposible alcanzar los mínimos objetivos de rentabilidad para los pensionistas y asegurados.

 

En tercer lugar, muchos inversores están viéndose obligados a adquirir bonos o productos de renta fija de mayor riesgo para tener tires más altas, bien porque el emisor tiene peor balance, bien porque las duraciones de las emisiones son altas lo cual conlleva un riesgo de tipo de interés relevante.

 

Está claro que el inversor conservador en el que incluyo al ahorrador conservador, bancos, aseguradoras, fondos de inversión conservadores y planes de pensiones, son los que salen peor parados de la represión financiera actual.

 

El causante de esta incongruencia, burbuja o como queramos llamarlo son los programas de Quantitative Easing (QE) que hemos tenido en EEUU, UK, UE y Japón, provocado por un crecimiento económico escaso y unas inflaciones muy bajas o incluso en terreno negativo indicando deflación.

 

Los programas de QE han provocado un fortalecimiento del dólar, una caída espectacular del precio de las materias primas y una salida de capital de los países emergentes, que a su vez alimentan la espiral deflacionista, y ésta, de nuevo, a más programas de QE hasta que alguien diga basta.

 

El día que las materias primas encuentren suelo, y éste no tardará en llegar al venderse muchas materias primas por debajo de su coste de extracción, la subida de los precios de las materias primas provocará inflación, pero dudo mucho que esta inflación sea controlada, es más probable que los exagerados programas de QE, provoquen una subida de la inflación muy por encima de lo que el mercado descuenta que induzca a los bancos centrales a subir los tipos de interés a gran velocidad para controlar la inflación. De ser así, la caída de los bonos y la subida de sus rentabilidades o tires, será muy rápida y ruinosa para los poseedores de los bonos de duraciones largas, y así, la burbuja de la renta fija se pinchará y veremos cuáles son las repercusiones que tendrán en la economía mundial y en las empresas.

 

 

 

 

 

 

 

Javier Galán

Gestor de Renta Variable Europea en Renta 4 Gestora SGIIC