Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Preferentes


Escrito 21 Nov

21 de noviembre de 2013

Hace tres semanas que les debo un comentario sobre mi preferencia por las acciones ordinarias frente a las acciones preferentes a la hora de invertir. Las posiciones que tenemos, tanto en BMW como en Volkswagen, son de acciones ordinarias. La principal diferencia entre acciones ordinarias y preferentes consiste en que las primeras tienen derecho de voto y las segundas no.

A cambio de no tener dicho derecho las preferentes cuentan con el derecho a un dividendo marginalmente superior. En 2012 las preferentes de BMW recibieron un dividendo por acción de 2,52€ frente a los 2,50€ de las ordinarias. En Volkswagen la diferencia es algo superior, pero también poco significativa: 3,06€ por acción para las preferentes y 3,00€ por acción para las ordinarias.

El precio de mercado actual entre preferentes y ordinarias tiene un comportamiento dispar en las dos compañías. En Volkswagen las preferentes cotizan a un precio ligeramente superior al de las ordinarias (196€ frente a 187€). En BMW ocurre lo contrario; las preferentes cotizan con un descuento, bastante significativo, frente a las ordinarias (63€ frente a 83€).

¿A qué puede atribuirse esta disparidad? 

En Volkswagen existe un accionista con mayoría absoluta, Porsche, con el  51% de las acciones ordinarias, y otros dos accionistas muy significativos, el Estado de Baja Sajonia, con un 20%, y Qatar Holding, con un 17%.  El free float es, en consecuencia, limitado, con solo un 12% del capital con derecho a voto en manos de accionistas minoritarios. Entre los tenedores de acciones preferentes no hay posiciones individuales muy relevantes, el nivel de free float puede considerarse próximo al 100%. En número de acciones el free float podría estimarse  unos 35 millones de acciones ordinarias, y 172 millones de acciones preferentes.

En BMW existe un accionista claramente hegemónico, la familia Quandt titular de un 46,7% de las acciones ordinarias, pero que oficialmente no tiene la mayoría absoluta. Y el número de acciones preferentes es muy limitado (54 millones de títulos, frente a los 602  millones de acciones ordinarias).

La acción preferente de Volkswagen es mucho más líquida que la ordinaria. En el caso de BMW ocurre lo contrario. Y el atractivo especulativo que siempre ofrece el derecho de voto, crucial en un proceso de ofertas de compra no deseadas, puede considerarse, hoy por hoy, superior en BMW (donde oficialmente la familia Quandt no tiene la mayoría y, a futuro, no deja de ser una familia de varias generaciones, con los potenciales problemas de entendimiento que ello conlleva), que en Volkswagen, donde tras una fuerte lucha (y una tremenda especulación) ya tenemos un accionista mayoritario.

La vida da muchas vueltas y no es lo mismo ser propietario que no serlo. Y para mí, ser propietario es tener derecho de voto, el que permite nombrar y destituir al equipo directivo. Daimler acaba de tomar una participación en el capital de una fabricante china de automóviles y ha abierto la puerta a que ésta la tome también en el suyo.

¿Quién sabe si Porsche mantendrá eternamente la mayoría absoluta en Volkswagen? ¿Se mantendrá la familia Quandt eternamente cohesionada?. ¿Habrá que hacer hueco algún día para que entre un chino? Miren, tanto Porsche como los Quandt tienen acciones ordinarias y no preferentes. Pues yo quiero tener las mismas que tienen los propietarios.

Josep


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