Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Banche popolari


Escrito 12 May 16

12 de mayo de 2016

Las mayores caídas de la bolsa europea se concentraron ayer,en la banca italiana. El sistema bancario italiano está ultimando su reestructuración pendiente, aquella que habrá de concentrarlo en un número reducido de entidades de tamaño relevante, bien sea mediante la absorción de los pequeños actores por alguno de los dos grandes (Intesa y Unicredito), o por la fusión de pequeños y medianos.

El proceso de concentración requerirá el cambio de naturaleza jurídica y de forma de gobierno corporativo de las entidades conocidas como bancas populares. Las bancas populares, creadas a mediados del siglo XIX para potenciar, a través de sociedades de carácter cooperativo de nivel local el ahorro, fueron convirtiéndose con el paso del tiempo en entidades que competían en todos los ámbitos con los bancos tradicionales, sociedades anónimas de capital privado, y que trascendieron sus límites geográficos originales, a semejanza de lo que sucedió con nuestras cajas de ahorros.

La naturaleza jurídica original de las bancas populares tiene, entre otras, las siguientes particularidades. Ningún socio puede tener más del 0,5% del capital, y en las asambleas de socios, cada socio tiene un voto, independientemente del porcentaje de capital que detente. Esta aproximación asamblearia es campo abonado para que sus dirigentes sean nombrados por los políticos, y teniendo en cuenta que en los estatutos fundacionales de dichas bancas está promover el desarrollo del territorio en el que están implantadas o actuaciones de carácter social, el riesgo de que la gestión del negocio no siga estrictamente los criterios de rentabilidad para el accionista, es evidente.

Y así, con el tiempo, hemos podido asistir a hechos tan asombrosos como que la Banca Popolare di Vicenza, una entidad con apenas 2.000 millones de recursos propios y 25.000 millones de créditos concedidos, no solo pasara de tener apenas 200 oficinas concentradas en su región, a más de 600 en toda Italia, sino que estuviera presente de forma directa, con oficinas propias, en Nueva York, Sao Paulo, Dublín, Moscú, Nueva Delhi, Hong Kong o Shanghai En este caso, la aventura ha generado muchos sufrimientos (sofferenze, que es así como llaman en italiano a los créditos morosos), tantos que ha sido necesaria una ampliación de capital de 1.500 millones de euros, suscrita por el fondo Atlante (la Sareb italiana, pero con un nombre, naturalmente, más épico), a un precio tan bajo (ningún accionista privado quería poner el dinero), que le convertirá en titular del 99% de su capital. 

Otras bancas populares, más saneadas, procederán a fusionarse de forma voluntaria y sin aportación de capital público. Este es el caso de la prevista fusión de Banca Popolare, con Banca Popolare di Milano, que dará lugar al tercer banco italiano por volumen de activos (con unos 100.000 millones de euros de créditos a la clientela). Esta fusión está supervisada por el BCE, que ha obligado a Banca Popolare a aumentar sus dotaciones de forma significativa (ayer publicaba resultados del primer trimestre y recogía finalmente, declarando pérdidas trimestrales, el incremento de provisiones exigido por el BCE), y a ampliar capital (en este caso, en un volumen relativamente reducido, 1.000 millones de euros sobre unos recursos propios de 8.000 millones).

Cuando uno se lee las cosas, ve las razones que llevan a un resultado determinado, y cuantifica la magnitud de la tragedia, se da cuenta de que las reacciones inmediatas de venta masiva de acciones de bancos italianos, por la publicación de un trimestral de una banca popular, son las propias de aquellos que no han hecho lo que uno hace.

Por eso estoy tranquilo, y sigo convencido de que tanto Intesa, como sobre todo Unicredito, mucho más castigada recientemente por el mercado, son dos compañías que contribuirán de forma muy positiva a la revalorización de nuestra cartera.

Josep

 

 

Comentarios (1)

12 May 16

Gracias, Josep. Complicado el mundo de los bancos, la verdad...