9 de julio de 2013

No soy muy partidario de realizar, con frecuencia, cambios en la cartera. No los hago nunca apostando a un recorte coyuntural tras una subida fulgurante del precio de un valor, siempre que la valoración fundamental que asigno a la acción siga estando claramente por encima del precio de mercado de ese momento. En pocas palabras, no hago  trading.

La vocación del fondo es mantener una cartera con un número de valores comprendido entre 25 y 30. Considero que es suficiente para una diversificacion y no excesivo para asegurar un seguimiento continuo. En situaciones normales de mercado (si es que existe tal cosa) podremos esperar que aproximadamente la mitad de la cartera (unos 15 valores), permanezcan más de un año, y que la otra mitad, por alcanzar precios próximos a la valoración, (ya sea por subida de precio o por caída de valoración), o por ofrecer hueco a otros valores en los que la discrepancia entre valor y precio devenga superior, esté sujeta a una rotación más rápida.

Tras una fuerte corrección del mercado y en vísperas de publicación de resultados semestrales (a partir de hoy ya tendremos los de algunas grandes compañías norteamericanas), es un buen momento para hacer un repaso de la cartera y ver en qué se puede mejorar. 

En notas anteriores ( recuento de daños y el banquillo de la selección) revisábamos el comportamiento de las acciones del fondo durante la caída bursátil y apuntábamos candidaturas para nuevas incorporaciones. La publicación de las cifras de ventas de julio de BMW y Daimler, con crecimientos de las ventas superiores al 7% anual a nivel mundial (15% en Asia, 10% en América, 0% en Europa), alcanzando cifras record en unidades vendidas en toda su historia, me inclinan a aumentar la exposición a aquellos sectores que puedan verse reforzados por una recuperación económica y disminuir la de los que han actuado como refugio durante la crisis.

Unos resultados semestrales que cumplan, o superen aunque sea marginalmente, las previsiones del mercado podrían determinar un movimiento de mercado hacia la asunción de mayores riesgos, con un trasvase de posiciones de compañías con un carácter más defensivo a otras con un mayor component cíclico. La posibilidad de que Europa recupere tasas positivas de crecimiento (anticipada por el economista jefe de Allianz en una conferencia reciente, en la que veía claros riesgos de desviación al alza de sus previsiones del 1,5% de crecimiento del PIB para Europa en 2013), haría menos atractivos, en términos relativos, los valores que mejor han resistido las caídas.

Incorporo a la cartera Daimler y Bayer, y liquido las posiciones en  Carrefour, Nestlé, Unilever, Total y Royal Dutch Shell. Daimler y Bayer cotizan a múltiplos similares a los de dos compañías altamente comparables (BMW y BASF) que tenemos en cartera; menos de 10 veces el beneficio normalizado con una estructura financiera saneada, aumentando la exposición a automoción y química, sectores con un carácter más procíclico. La exclusión de Carrefour, Nestlé y Unilever  está dirigida a reducir la exposición en consumo no cíclico, donde mantenemos posiciones en Coca Cola, Mc Donalds, Danone y LVMH. Incluyo a LVMH en  consumo no cíclico porque, aunque la naturaleza de sus productos (lujo) induciría a pensar lo contrario, la realidad contrastada es que, aunque los ricos también lloran, suelen enjuagar el llanto con pañuelos de seda y matar las penas con champán. 

La exclusión de las petroleras, que siguen presentando un nivel de infravaloración razonable pero que tampoco se verán radicalmente beneficiadas por una leve recuperación en Europa, obedece a la voluntad de concentrar algo más la cartera en los valores con mayor potencial de revalorización.

Para que sirva de recordatorio, actualizo la lista de 27 valores que componen la cartera del fondo a partir de hoy.

8 bancos (Santander, BBVA, BNP, Société Générale, Crédit Agricole, Unicredito, Intesa, Deutsche Bank), 4 aseguradoras (Allianz, Munich Re, Axa, Generali), 3 operadoras de telecomunicaciones (Telefónica, Deutsche Telekom, Orange), 3 químicas (Air Liquide, Bayer, BASF), 2 fabricantes de automóviles (BMW y Daimler), 4 compañías de consumo (LVMH, Danone, Coca Cola, McDonalds), y 3 tecnológicas (Siemens, United Technologies y Apple).

Josep