Carta de septiembre  a los inversores

Estimados inversores,

La debilidad mostrada por los mercados bursátiles durante el mes de agosto se ha extendido al mes de septiembre. Las caídas han sido, aunque menos bruscas que en el mes anterior, generalizadas en todos los grandes índices bursátiles. El Euro Stoxx 50 ha retrocedido más de un 5% y se ha situado en terreno negativo desde inicios de año. 

Abante European Quality inició septiembre con un elevado nivel de inversión, coherente con el elevado convencimiento que mantengo sobre la marcada infravaloración fundamental del índice y, más concretamente, de los valores que tenemos en cartera. Al prolongarse las caídas a lo largo del mes hemos incrementado algo más nuestro nivel de inversión, con compra de futuros de índice, hasta elevarla a niveles del 130%. Este elevado nivel de inversión ha determinado un retroceso del valor liquidativo del fondo ligeramente superior al del propio índice.  Iniciamos el mes de octubre con el nivel de inversión más elevado desde la constitución del fondo, esperando una recuperación marcada de las cotizaciones, que nos permita recuperar el diferencial positivo perdido en los dos últimos meses. En el momento en el que escribo esta carta, tras tres sesiones bursátiles del nuevo mes, el fondo vuelve a estar en positivo y con una rentabilidad que supera la del índice de referencia.

Aunque la bolsa china se ha estabilizado, los temores a una desaceleración del gigante asiático siguen siendo la base principal para los que argumentan en contra de una recuperación bursátil generalizada. El hecho de que la Reserva Federal no subiese los tipos, ha sido interpretado por el mercado como una muestra de que la economía americana, y la global, no tiene asegurado un crecimiento holgado, pese a los elevados niveles de empleo en Estados Unidos y el claro aumento de resultados de las grandes compañías globales a tipo de cambio constante.

La bolsa europea ha tenido, una vez más, un comportamiento diferencial negativo frente a Estados Unidos. El desgraciado episodio de Volkswagen, admitiendo que había trucado sus coches para que mostraran menores emisiones en los bancos de pruebas, ha contribuido negativamente a la percepción de riesgo, y ha dañado de forma sensible la cotización del sector de automoción. Tan pronto como tuvimos noticia del fraude, vendimos las acciones de Volkswagen, con pérdidas ligeramente superiores al 10% respecto al último precio de compra, pero evitando una caída del 30% adicional que ha registrado desde entonces. Aprovechando la fuerte caída registrada por Repsol durante las tres primeras semanas de septiembre, que atribuimos al anuncio de su salida del índice Euro Stoxx 50, la hemos incorporado a nuestra cartera.

Confiamos en que, tras la publicación de los resultados del tercer trimestre, entre finales de octubre y principios de noviembre, la evidencia de que la economía mundial sigue aumentado, y con ella los beneficios de las grandes compañías, el mercado recupere niveles de valoración más razonables, y podamos cerrar el ejercicio con una rentabilidad positiva de doble dígito que nos sitúe cerca de los máximos alcanzados en la primavera. Muchas gracias por su confianza.

Josep Prats