17 de septiembre de 2013

Ayer vendí Apple y United Technologies. La primera con unas plusvalías del 5% sobre el importe invertido. La segunda con unas plusvalías del 9%. No es una mala rentabilidad en algo más de tres meses.

Tras el anuncio de los nuevos productos la volatilidad ha vuelto a instalarse en Apple. No sabemos cuánto durará. Sigo pensando que la holgura que le ofrece su posición de caja y su bajo precio con respecto al último beneficio es alta, y permite asumir caídas de márgenes y de beneficio signifiicativas. Y su beneficio caerá, aunque siga creyendo que no lo suficiente como para que no siga siendo una buena compra a largo plazo. Pero durante un tiempo relativamente prolongado la especulación (que es sobre cuánto caerá el beneficio, no sobre cuánto subirá) estará ahí. Prefiero apartarme del barullo. 

No es este el caso de United Technologies,una de las compañias más estables y predecibles de la bolsa americana, que es tanto como decir de la mundial. Por esto cotiza, de forma consistente, a múltiplos PER de entre 15 y 20 veces. Cuando se acerca a PER 15 hay que comprarla, cuando se acerca a PER 20 hay que venderla. Ahora está a PER 18, más cerca de la zona de venta que de la de compra. Parece muy sencillo, pero hay que saber cuál es el PER. En esta compañía afortunadamente es muy acotable, puesto que el nivel de cumplimiento de los objetivos de beneficio es altísimo, y raras veces hay sorpresas. Y si las hay son muy pequeñas.

Con estas ventas la cartera queda compuesta exclusivamente por valores europeos. Es más, por valores de la zona euro con una capitalización bursátil mínima de 20.000 Mn€. Estrictamente un fondo de grandes capitalizaciones de la zona euro al 100%. Haciendo honor a su nombre, sin matices ni excepciones: Abante European Quality Equity.

Creo que es un excelente momento para estar centrado en la zona euro. Del análisis individual de los resultados trimestrales o las ventas mensuales de un buen número de compañías se pueden extraer ya indicios de que la crisis ha tocado fondo. El repunto de la rentabilidad del bund manifiesta ya una menor aversión al riesgo. Rozando los máximos anuales, y a menos de un 5% de los máximos de los últimos tres años el Euro Stoxx 50 podría estar en disposición de empezar a recorrer el camino que el S&P 500 ya ha recorrido en los dos últimos. Sin retrocesos significativos más allá de los propios de la volatilidad intrínseca de los mercados de renta variable, con una percepción de riesgo estable o a la baja. Sin más sustos o alegrías que los que puedan dar los resultados efectivamente obtenidos por las compañías.

Y para que las sorpresas de resultados que nos puedan dar las compañías sean las mínimas posibles, la profundización en el análisis de un número limitado de compañías que hace ya muchos años que se conocen es la mejor fórmula.

Les recuerdo la cartera, por orden alfabético: Air Liquide, Allianz, Axa, Banco Santander,Basf, Bayer, BBVA, BMW, BNP Paribas, Crédit Agricole, Daimler, Danone, Deutsche Bank, Deutsche Telekom, Generali, Intesa San Paolo, LVMH, Munich Re, Orange, Siemens, Société Générale, Telefónica, Unicredit y Volkswagen. Con estas dos docenas de valores tenemos que obtener una rentabilidad claramente superior a la del índice Euro Stoxx 50.  Desde que el fondo se puso en marcha, la tercera semana de mayo de este año, el Euro Stoxx 50 ha subido un 2% y el valor liquidativo del fondo ha aumentado un 6%. Desde que empecé a gestionar mi primer fondo de grandes valores europeos hasta hoy, a finales de 2004, el Euro Stoxx 50 no ha subido nada (estrictamente ha caído un 2%), y el liquidativo encadenado de los fondos gestionados ha aumentado un 132%. Un 134% de diferencia que, con la fórmula del interés compuesto, representa un 10% anual acumuiativo de rentabilidad diferencial. 

Conseguir un buen diferencial seguirá siendo difícil. Aunque una buena rentabilidad absoluta sea posiblemente más fácil. Francamente, creo que dentro de otros nueve años no seguiremos con el Euro Stoxx por debajo de 3.000 puntos.

Josep