22 de mayo de 2015

Esta semana se cumplen dos años desde el nacimiento de nuestro fondo, el Abante European Quality. Gracias a la confianza de muchos inversores, entre los que sé que se cuentan un buen número de los seguidores de este blog, el patrimonio del fondo ha superado los 100 millones de euros. En estos dos años hemos tenido mejores y peores momentos. Recién nacido, en el segundo trimestre de 2013, registraba caídas en el liquidativo, unos meses despúes subía con fuerza y mantenía una trayectoria prácticamente ininterrumpida al alza durante un año. En la segunda mitad del año 2014 retrocedíamos de nuevo para retomar las ganancias en el primer trimestre de este año. Hoy, pasados exactamente dos años desde el inicio, el fondo acumula una revalorización del 46%, y está a apenas un 2% del nivel máximo alcanzado hace apenas un mes. 

La inversión en renta variable tiene estos altibajos, y quienes me confían sus ahorros, su dinero, para que los incorpore al fondo, lo saben. Informándoles sobre todo lo que hago intento que el nerviosismo que siempre generan las caídas no se convierta en angustia o desesperación por falta de explicaciones. Aunque los que siguen este blog ya saben que, en el corto plazo, las cosas que pasan simple y llanamente no tienen ninguna explicación realmente creíble. A plazos más largos, sin embargo, todo se explica de una sola forma: si las empresas en las que hemos invertido ganan más dinero, sus acciones valdrán más, y el valor liquidativo de nuestro fondo aumentará.

Cien millones de euros son muchísimos años de ahorro de muchísimas personas, entre las que me incluyo. Estén convencidos de que soy plenamente consciente de ello, que sé que el dinero no cae del cielo, que cuesta mucho ganarlo, mucho más ahorrarlo y que da miedo perderlo. Y que el dinero que tan generosamente me confían para que se lo administre intento utilizarlo con prudencia y determinación. La prudencia de haberme estudiado lo mejor que sé las empresas cuyas acciones adquiero. Y la determinación de saber que, aunque la asunción de riesgos nos puede dar algunos disgustos en el corto plazo, hay que mantenerse firme en la adversidad, y esperar el tiempo necesario para que la realidad termine por imponerse a la especulación.

Cien millones de gracias

Josep