Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Derivados


Escrito 13 Aug 13

13 de agosto de 2013

En uno de los comentarios al artículo de ayer me preguntaban si hacía uso de derivados en la gestión del fondo. La respuesta corta es sí, aunque solo de futuros comprados. Concretamente futuros del índice Euro Stoxx, tanto del índice general como de los índices sectoriales. 

Mi estilo de inversión, por regla general, es muy clásico. Compro acciones al contado. No apuesto a la baja, ni a rangos de oscilación, ni compro protección ante pérdidas, ni apuesto a subidas o bajadas rápidas de precio, por lo que no utilizo opciones ni futuros vendidos. El uso de futuros comprados puede obedecer a dos razones. La primera razón, la más habitual es, sencillamente, que su uso me permite gozar de una liquidez holgada (facilitando compras inmediatas si surge la oportunidad o pudiendo atender a reembolsos moderados sin necesidad de desinvertir con prisas) a la vez que mantengo un nivel de inversión coherente con el objetivo que me he marcado y que los inversores esperan: batir claramente la rentabilidad del índice de referencia en el corto plazo (y obtener una rentabilidad positiva adecuada al riesgo asumido en el medio plazo). 

Para ello, en condiciones normales, es conveniente estar invertido al 100%. Teniendo en cuenta que el mínimo de liquidez, por regulación, se sitúa en el 3%, el máximo nivel de inversión teórico en bolsa que se puede alcanzar con una cartera estricta de valores de contado es del 97%. Si no apuramos la liquidez, para no incurrir en incumplimientos ante reembolsos no previstos, es difícil que podamos mantener un nivel de inversión en renta variable superior al 95%. Para llegar al 100% podemos hacer uso de derivados. Una situación muy habitual en mi fondo puede ser tener un 90% del patrimonio invertido en acciones, y futuros comprados (del Euro Stoxx 50 general, o del Euro Stoxx Bancos, por ejemplo) que representen una exposición adicional al mercado del 10% del patrimonio. Quedaría una liquidez del 10% (de la que un 1% estaría en garantías y un 9% en liquidez propiamente dicha), que permitiría afrontar reembolsos no esperados o aprovechar inmediatamente oportunidades de compra de contado.

Por folleto, el fondo debe estar invertido en un mínimo del 70% en renta variable y su nivel máximo de exposición no puede superar el 140%. El mínimo consistiría en tener valores adquiridos al contado por un 70% del patrimonio y el resto en liquidez. No tendré nada vendido, tampoco vía futuros. El máximo podría alcanzarse, por ejemplo, con una cartera de contado del 90% y unos futuros comprados por un 50% del patrimonio. En condiciones normales de mercado (cuando no lo considere muy infravalorado o muy sobre valorado), el nivel de inversión estará en el entorno del 100% (normalmente 90% al contado y 10% vía futuros comprados).

La segunda razón para comprar futuros puede ser la de considerar que, en el caso de que aprecie una infravaloración muy clara del mercado (en general, o más específicamente de algún sector), convenga elevar temporalmente el nivel de inversión en renta variable por encima del 100%. Este es el caso en la actualidad. Ahora mismo el fondo está invertido al 115% mediante una cartera de valores de contado por el 85% del patrimonio (27 valores con un peso de algo más del 3% cada uno) y con un 30% de nivel de inversión adicional mediante futuros comprados del índice sectorial bancario de Euro Stoxx. Ello es así porque percibo una situación muy clara de infravaloración generalizada en dicho sector. Cuando el sector bancario europeo alcance una valoración próxima al de su capital core tier 1 (recursos propios de toda la vida, o capital desembolsado más beneficios retenidos, menos fondo de comercio), consideraré que dicho sector, pudiendo estar infravalorado no lo está de forma ostensible y muy marcada, por lo que eliminaré mi exposición al mismo vía futuros. Esto será así cuando el índice sectorial bancario, que ahora cotiza en 121 puntos alcance niveles superiores a los 140 puntos. 

Cuando se maneja dinero ajeno, toda transparencia es poca. Mi obligación es ser transparente y lo seré. Lo que hago no es algo que tenga que esconder, no me importa que se sepa con todo detalle y en todo momento. No hay fórmulas mágicas que tengan que ser protegidas por un riesgo de copia. No se fíen de los que dicen tener la piedra filosofal pero no pueden mostrarla. O son nigromantes o son ignorantes. O ambas cosas a la vez.

Josep

 

 

Comentarios (3)

13 Aug 13
Seguramente ambas cosas a la vez. Y gracias por su transparencia
ejemplar (y por la respuesta a la pregunta), que tiene mucho de
didáctico, pero también de ejemplar.
13 Aug 13

Que lástima que todavía algunos nos sorprendamos, bien que
agradablemente, cuando leemos en estos términos sobre la transparencia
en asuntos de inversión. Y además rápido y claro.


Salu2


13 Aug 13

@JPrats, muchas gracias por su post tan didactico y transparente.


Saludos