23 de abril de 2015

Coca Cola y Unilever, dos empresas realmente globales, muy presentes en los mercados emergentes y que tienen una gama de productos dirigida a amplias capas de la población, han publicado los resultados del primer trimestre del año. Y, en ambos casos, han mostrado crecimientos de dos dígitos, en volumen, en unidades físicas, en litros o kilos de producto, en India. 

Las bebidas, los alimentos envasados, los champús, los detergentes, son los productos que marcan el paso de una economía de subsistencia a una economía desarrollada. Es lo primero que compran aquellos que, por vez primera, tienen algún dinero que les permite comprar algo. El consumidor global (al que algunos prefieren llamar "nuevo miembro de la clase media mundial")  suele estrenarse como tal comprando productos como los que venden Unilever o Coca Cola.

Que en India sus ventas crezcan a una tasa de dos dígitos es muy esperanzador. Serán necesarios muchos años de crecimento de ventas de dos dígitos hasta que India alcance niveles de consumo equiparables al de otros países emergentes, y empiece a tener un peso en la economía global acorde con su demografía. Con cerca de 1.300 millones de habitantes es el segundo país más poblado de la tierra, pisándole los talones al líder, China que ha estabilizado su población en 1.400 millones. Con sus actuales tasas de natalidad y mortalidad, India aumenta entre 15 y 20 millones anuales su población, por lo que es previsible que supere a China en poco más de una década, a lo sumo en dos.

Hace veinte años, el número de coches por habitante en India y en China era similar. Hoy el de China es cinco veces superior. Tres cuartas partes de la población en India vive con menos de dos dólares diarios, un nivel considerado como el que marca la pobreza. En China, en esta situación, se encuentra algo menos de un tercio de la población. Hace veinte años, la situación era similar a la que hoy tiene India.

En los últimos veinte años la población en China ha aumentado un 15%; en India un 40%. Para mantener el mismo nivel de vida por habitante India debería haber crecido a una tasa anual compuesta un 2% superior a la de China. Y lo ha hecho a una tasa anual compuesta dos puntos inferior. 

En los últimos diez años el aumento de población en India se ha ralentizado ligeramente; un 15% de incremento, frente al escaso 5% de crecimiento en China. India sigue necesitando crecer a ritmos muy elevados si quiere conseguir incorporar al desarrollo a amplias capas de su población.

Hay grandes diferencias culturales, sociales y políticas entre China e India, y pretender que la segunda vaya a seguir un patrón de crecimiento similar al de la primera quizás no sea razonable. El nivel de desarrollo de India, medido por su esperanza de vida al nacer, por sus niveles de consumo de energía primaria, o por su parque automovilístico, es más equiparable a los niveles de desarrollo del continente africano, concretamente, a los de África subsahariana, que a los de su vecina China, cuyo nivel de desarrollo ya se acerca, en conjunto, al del continente sudamericano. 

India tiene una élite muy preparada, aunque actualmente esté en gran parte en la diáspora. Cuenta con científicos y técnicos de primer nivel mundial en prácticamente todos los ámbitos de conocimiento. Una parte relevante (aunque no mayoritaria como muy habitualmente se piensa), habla inglés y tiene una posibilidad de incorporación rápida al mercado global (desde servicios de informática a call centers). Un puñado de grupos empresariales familiares tiene el control de  la práctica totalidad de los sectores clave de la economía (energía, telecomunicaciones, acero, automóvil), y han adquirido una masa crítica suficiente para tener posiciones relevantes en el mercado global. En teoría hay democracia, tradición capitalista, leyes de comercio y, por ello, seguridad jurídica para hacer negocios.  Lo tiene todo para despegar pero no termina de hacerlo.

Ojalá los buenos datos de ventas de Unilever y Coca Cola en la patria de Gandhi sean un buen indicio de que, finalmente, India, entendida como tal la mayor parte de su población, empieza a progresar.

Josep