Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

La esperada corrección


Escrito 9 Oct

9 de octubre

Mientras escribo estas líneas el Euro Stoxx cotiza en 2.900 puntos, un 1,5% por debajo del máximo anual alcanzado hace tres semanas. El S&P 500 cerró ayer en 1.655 puntos, un 4% por debajo del máximo histórico alcanzado a mediados de septiembre.

Para los que esperaban una corrección del mercado antes de tomar posiciones largas ya la tienen. No está mal, si compraran hoy serían un 4% más listos que los que compraron hace tres semanas bolsa americana y un 1,5% más avispados que los que compraron bolsa europea en las mismas fechas. En términos anualizados TAE un 1,5% trisemanal es una excelente rentabilidad, y no digamos un 4% en apenas veinte días, un retorno realmente estratosférico.

¿Quién sabe si mañana será un día mejor? No sé qué decirles. La probabilidad de que esto sea así es, aproximadamente,  del 50%, que es la probabilidad de que la bolsa suba o baje en un día. En el mercado bursátil después de períodos prolongados de subidas siempre se espera una corrrección. Así, cuando la bolsa cae, los que estamos en esto podemos decir que entraba dentro de lo esperado, para que nadie se asuste. Lo que no se suele esperar nunca es una subida pronunciada de las cotizaciones. Tan común es la expresión "esperada corrección", como lo es su opuesta, la "inesperada subida". Y suele suceder que el que espera las correcciones se pierde las subidas. Por ello, en una perspectiva de largo plazo, los inversores long only suelen obtener mejores rentabilidades que los que intentan adivinar el market timing. Eso sí, con muchos más sustos y mucha más volatilidad. Porque los que estamos "largos" cuando apreciamos infravaloración fundamental, en realidad no vemos razones para esperar la esperada corrección, y cuando esta se produce nos sorprende.

Los principales valedores de los que especulan a favor de una caída más pronunciada de los mercados en el corto plazo son, pretendidamente, los congresistas republicanos americanos. Si nos tomáramos la política en serio la verdad es que el panorama es preocupante. Estamos a ocho días de que Estados Unidos, la principal potencia económica del mundo, se declare en suspensión de pagos. El patrimonio medio declarado (excluida la vivienda habitual) de un senador americano es de unos 12 millones de dólares; el de un congresista la mitad. La media viene muy distorsionada por algunas decenas de representantes multimillonarios. Si tomamos como referencia la mediana, nos situamos en los dos millones de dólares por senador y el millón por congresista. Más de la mitad de los congresistas republicanos declaran un patrimonio financiero millonario. 

Si el futuro de los mercados depende del voto de estos señores permítanme que me muestre tranquilo. Sabrán velar por el bien común.

Josep

 

 


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