7 de febrero de 2014

Ayer todo el mercado estaba pendiente, nuevamente, de Draghi. En mi opinión, no defraudó. Leyó con cierta displicencia un comunicado en el que no se anunciaba nada y estuvo como siempre, realmente cómodo, en su salsa, en el turno de preguntas, transmitiendo calma y control de la situación.

Dijo lo que todos deberíamos saber. La inflación es baja y seguirá siendo baja en el corto plazo, en buena parte debido al proceso de empobrecimiento relativo de los " four program countries", es decir de los cuatro países intervenidos, a saber, Irlanda, Portugal. Grecia y España. Pero no hay deflación a la japonesa, y a medio plazo se prevé que se recupere un nivel próximo al 2%. El crecimiento económico mejora pero es todavía muy débil, y el paro sigue siendo preocupante. Y hay incertidumbres en los emergentes (¿cuándo no las ha habido? digo yo), pero es prematuro decir que hay crisis y todavía menos, crisis generalizada. Los préstamos concedidos por los bancos siguen estancados con ligera tendencia a la baja, aunque puede deberse al efecto maquillaje de cara a presentar unas cifras a 31 de diciembre de 2013, que es la fecha tomada como referencia para los test de stress, que les den cierta holgura. Sin embargo, el crédito total a empresas no decrece porque lo que no dan los bancos lo están obteniendo las grandes compañías emitiendo deuda y colocándola directamente en los mercados

Nada nuevo esperaba del BCE y nada hubo. Lo que sí conocimos ayer fueron los resultados de Vinci, la principal concesionaria francesa de autopistas. Y aquí sí hubo una buena indicación de cómo van las cosas para economía europea. Por las autopistas francesas no circulan solamente los automóviles de turismo franceses, sino también todos los camiones que transportan mercancías desde España  y Francia hasta Holanda, Italia o Alemania, y viceversa.

El tráfico de camiones en las autopistas de peaje es un dato real, incontestable, de los que a mí me gustan, que nos da una buena indicación de la evolución de la actividad económica. Y por segundo trimestre consecutivo registró crecimientos positivos, tras varios años de continuada caída.

Más atención al número de camiones que pagan peaje y menos cábalas sobre qué va hacer el BCE.

Josep