Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Máximos


Escrito 27 Nov 13

27 de noviembre de 2013

Los titulares de la prensa económica de los últimos días suelen hacer referencia a los máximos alcanzados en los índices americanos. El S&P 500 rompe la barrera de los 1.800 puntos y el Dow Jones supera con holgura los 16.000, máximos históricos en ambos casos.

El titular de ayer nos decía que el Nasdaq había vuelto a sobrepasar los 4.000 puntos, un nivel que se había perdido en el año 2.000. 4.000 puntos, sin ser máximo histórico (llegó a superar los 5.000 puntos), es un bonito número redondo .

En la zona euro nuestros máximos son algo más moderados. No son máximos históricos, tenemos que conformarnos con máximos anuales o de los úitimos tres o cinco años. El Euro Stoxx 50 en niveles próximos a los 3.000 puntos y el Ibex ligeramente por debajo de los 10.000 podrían subir todavía un 50% hasta alcanzar los máximos previos a la última crisis.

Y no hablemos ya de los máximos históricos del Euro Stoxx 50 de hace 13 años, en plena burbuja tecnológica. Sería necesaria una revalorización superior al 75% desde los niveles actuales para alcanzarlos.

Si la bolsa se comportara en el corto plazo de forma racional nunca debería estar muy alejada de máximos. En el mundo hay más personas trabajando que nunca, se producen y compran más coches, más lavadoras, más prendas de ropa, más ordenadores, más kilovatios y más litros de petróleo que nunca. Las compañías que venden dichos productos facturan más que nunca y ganan más dinero que nunca en términos absolutos. Lo extraño sería que el valor del capital, y por tanto el precio de las acciones, no estuviera también en máximos.

No nos tienen que asustar los máximos, ni nos tienen que envalentonar los mínimos. Lo que hay que ver, sencillamente, en todo momento, es si el precio de las acciones guarda una relación lógica con los beneficios empresariales y el entorno de tipos de interés. A mayores beneficios mayor precio. A menores tipos, mayor precio. Es así de sencillo. Los beneficios están en máximos y los tipos en mínimos. En principio, buen entorno para los precios.

Hay momentos, sin embargo, en el que el mercado se comporta de forma poco racional, y paga precios absurdamente altos o absurdamente bajos por el beneficio de las empresas. El episodio de mayor irracionalidad del mercado de los últimos cincuenta años se dio, sin duda en el año 2.000, con la burbuja tecnológica. El índice bursátil que representaba de forma más genuuina dicha burbuja era el Nasdaq. Los 5.000 puntos alcanzados se habían conseguido a base de pagar miles de millones de dólares por compañías que, no solo no tenían beneficio, sino que en algunos casos no tenían prácticamente ni cifra de negocios. A falta de Nasdaq en la zona Euro el Euro Stoxx 50 fue, gracias a la presencia en el mismo de diversars telefónicas y tecnológicas, el índice que recibió con mayor intensidad la influencia de la burbuja tecnológica. Con capitalizaciones bursátiles próximas a los 300.000 millones de euros cada una, compañías como Deutsche Telekom, France Télécom o Nokia se situaban entre los líderes mundiales por capitalización bursátil. ¿Que dichas capitalizaciones bursátiles implicaban pagar entre 50 y 100 veces el beneficio del año? Todo era poco para las expectativas de crecimiento ilimitado que la era de internet les ofrecía...

Hoy, el valor bursátil de estas compañías es de entre un 5% y un 20% de lo que fue. No fueron las únicas. KPN, Telecom Italia, Mannesman (comprada por Vodafone), o Alcatel,  miembros del Euro Stoxx 50 en la época, llegaron a capitalizaciones bursátiles estratosféricas. Alta estuvo también la capitalización bursátil de Telefónica, aunque nunca llegó a duplicar la actual. Los precios irracionales de telecomunicaciones y tecnología le daban un mínimo de 1.500 puntos de propina al Euro Stoxx 50. Y el arrastre, por mimetismo, hacia otros sectores, no propiamente en burbuja, pero sí claramente caros, un mínimo de otros 500 puntos. Sin burbuja el Euro Stoxx 50 no hubiera marcado máximos en 5.500, quizás se hubiera detenido en 3.500. Este es el máximo, racional, que podemos esperar recuperar. Con alta probabilidad, el año que viene.

Josep

 

 


Comentarios

#1

mistol Jubilado nacido el 4/2/45 y colaboro con el circuloeconomia.com y la Escola Europea de Humanitats de Barcelona, sobre ciencias humanas.

27 Nov 13

Gracias, Josep, tu reflexión coincide totalmente con lo que yo pienso
actualmente sobre los niveles bursátiles y expresado en más de un
comentario en unience.


#2

JLM_II Partner en Alaluz Capital, SGIIC, SA

27 Nov 13

Josep,


Ya sin el peso de las TMT, pero sí con algún que otro exceso, en 2007
vimos los 4.500 puntos en el Eurostoxx. Con una probabilidad más baja
de la que asignas al 3.500 para el año que viene (y que comparto
plenamente), sí que hay que dar cierta probabilidad a que en 2015 ó no
muy avanzado 2016 podamos volver a ver niveles similares.


#3
28 Nov 13

Interesante reflexión Josep, coincido con JLM_II, haber si con los
ajustes que hay en marcha en la economía, vuelve la confianza en las
economías, tal y como se va viendo, con los tipos de interés bajos, la
prima de riesgo a niveles de 200 puntos básicos la española, y que se
puedan financiar las empresas españolas al mismo precio que las del
resto de europa.Y en el trascurso de los próximos años se vea
reflejado en la capitalización de las empresas.