23 de enero de 2014

El actual escenario de tipos de interés hace realmente interesante para las compañías emitir deuda. Lo están haciendo, a tipos fijos y a plazos largos. Y, en mi opinión, hacen bien. ¿Para qué emiten? Puede que sea para renovar deuda que vence, para financiar nuevos planes de inversión, para recomprar acciones o, simplemente, por si acaso. A los precios que están emitiendo me parecería correcta incluso la opción del “por si acaso”- Si te regalan el dinero, cógelo, y ya verás qué haces con él.

En lo que va de mes, tres compañías del Euro Stoxx anuncian emisiones de deuda. Vinci, a través de su filial de autopistas, ASF, emite deuda  en euros a diez años a un tipo fijo del 2,95%. Bayer emite deuda en euros a siete años a un tipo fijo del 1,87%. La cervecera ABInbev, emite deuda en dólares a tipos fijos del 1,12% a 3 años, del 2,15% a 5 años, del 3,7% a 10 años y del 4,62% a 30 años.

Cuando uno se puede financiar a estos precios, el WACC ( weighted average cost of capital) la tasa de rentabilidad exigible a las nuevas inversiones baja sensiblemente. La rentabilidad para el accionista aumenta notablemente cuando el otro aportador de financiación, el prestamista, recibe menos, y algunos proyectos de inversión que a priori no resultaban suficientemente atractivos pasan a serlo.

Y, en todo caso, siempre hay un buen proyecto de inversión cuando el coste de financiación es tan bajo: devolver el dinero al accionista.

Estando las cosas así, prefiero ser accionista que prestamista.

Josep