Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

No sabía qué decirles


Escrito 13 Apr

13 de abril de 2015

Últimamente he estado fallando más de lo habitual a mi cita con ustedes, los siempre amables lectores de este espacio. Les pido disculpas. La verdad es que, entre el tiempo empleado en revisar los resultados de las compañías, y los viajes realizados para explicar ante inversores en distintas plazas cuál es la política del fondo, he dispuesto de menos tiempo que el habitual. Pero, siendo francos, estas razones son excusas de mal pagador. Si uno quiere, siempre encuentra media hora para escribir. El problema es que, a veces, no sabe qué decir. O, mejor dicho, no se ve capaz de decir nada nuevo. 

Y eso, por lo general, no es mala señal. Suele suceder cuando las cosas van de acuerdo con lo que uno ha previsto. Si no hay novedades no hay noticias y si no hay noticias no hay notificaciones. Los tipos siguen bajos, como preveíamos. El euro sigue bajo, como preveíamos. La economía recupera en Europa cierto crecimiento, como preveíamos. Los beneficios empresariales se comportan según lo previsto. Y la bolsa ha subido, quizás más de lo que preveíamos en solo tres meses, aunque también es cierto que en los doce  meses anteriores subió menos de lo que anticipábamos. 

La mayoría de las grandes compañías de la zona euro siguen cotizando en bolsa por debajo de su valor fundamental, calculado a partir de una exigencia media de rentabilidad sobre el capital a largo plazo del 10% y un tipo de cambio de 1,20$ por euro. Si bajamos el tipo de cambio, o la tasa de descuento del capital, la infravaloración sería todavía más marcada. Y, aunque tiempo habrá de hablar de ello en los próximos trimestres, ya les anticipo que descontar beneficios al 10% es algo que, los que estudian proyectos de inversión reales no cotizados ya hace tiempo que no hacen. Con el 9%, o hasta con el 8%, ya se dan por satisfechos. A esas tasas, el diferencial de rentabilidad con la inversión libre de riesgo (deuda pública entre el 0% y el 1% según plazos, o deuda privada un punto porcentual por encima) es muy superior al que, históricamente, se le ha exigido a la inversión.

Aunque sea para decirles que no tengo nada nuevo que decirles, me comprometo a recuperar el hábito de volver a escribir casi todos los días.

Josep


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