17 de febrero de 2014

Mañana se cumplirán nueve meses desde el nacimiento del fondo Abante European Quality. El valor liquidativo del fondo es hoy un 19% superior al de su primer día. En el mismo período, el Euro Stoxx 50 acumula una revalorización del 10%. En los primeros nueve meses de vida hemos conseguido batir a nuestro índice de referencia en 9 puntos porcentuales. Y lo hemos hecho con una cartera casi exclusivamente formada por valores del propio índice.

¿Cómo lo hemos conseguido? La respuesta fácil sería que los valores que hemos escogido, en media, lo han hecho mejor que los que hemos descartado. Y es cierta. Pero si hacemos un esfuerzo de analizar lo que los anglosajones conocen con el término performance attribution debemos aceptar que el marcado sesgo sectorial, principalmente hacia el sector bancario y, en menor medida, el asegurador y el de automoción, ha sido la principal fuente de contribución. De los nueve puntos de diferencial acumulados frente al índice, cinco se han conseguido por elegir bien los sectores. 

También ha contribuido positivamente a la rentabilidad la modulación del nivel de inversión, utilizando el apalancamiento mediante futuros sectoriales en aquellos momentos en los que el mercado ha retrocedido de forma significativa. Dos puntos porcentuales de rentabilidad serían atribuibles a haber incrementado posiciones cuando la bolsa ha bajado y haberlas reducido paulatinamente en los momentos de recuperación.Los dos puntos restantes del diferencial de rentabilidad corresponderían al comportamiento diferencial que los valores elegidos han tenido respecto al general de su propio sector.

Aunque en los nueve años que llevo como gestor, en media, he podido obtener un diferencial del orden de un punto porcentual por mes frente al Euro Stoxx 50, no considero que hacerlo sea fácil. Ha habido dos años en los que prácticamente no he conseguido sacar diferencial (apenas un punto por año), y alguno tendrá que haber en el futuro en que el índice obtenga mayor rentabilidad que mi fondo.

Trabajaré para que ese año tarde en llegar lo máximo posible. Y para trabajar bien necesito la confianza de los inversores. Y la confianza solo se gana con sinceridad y buenas obras. En el argot del mundo de la inversión, con transparencia y resultados.

Muchas gracias 

Josep