Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Política


Escrito 22 Dec

22 de diciembre de 2015

No me gusta hablar de política.  Principalmente porque por más que uno se empeñe en dar su opinión matizada y elaborada sobre una variedad de cuestiones, al final el interlocutor intenta resumirlas  con una pregunta absolutamente simplista. ¿De qué partido eres? Y si respondes a dicha pregunta, cualquier opinión que tengas sobre cualquier tema se verá distorsionada por el prejuicio implícito en la respuesta a la pregunta tópica.

Ahora bien, es comprensible que tras unas elecciones que arrojan un resultado complicado, la atención de los mercados se dirija a la política. Voy a intentar no hacer juicios, sino simplemente pronósticos. Con todo el riesgo que ello conlleva. Son previsiones realizadas con la frialdad de un analista, sin entrar en valoraciones o calificaciones. Es lo que creo que sucederá.

Mariano Rajoy será investido presidente,  en la primera quincena de febrero, gracias al voto favorable de los diputados de su partido y la abstención de los diputados de PSOE y Ciudadanos.

Durante un mes y medio se mantendrá, oficialmente, la incertidumbre. Pero la investidura de Rajoy es la alternativa menos mala para casi todos los partidos. Sobre todo para Ciudadanos y PSOE; los que deberán abstenerse en la investidura, porque la alternativa de unas nuevas elecciones muy probablemente les debilitaría. La abstención en el caso de Ciudadanos es fácil de explicar, por eso ya lo han hecho al día siguiente del recuento. En el caso del PSOE es algo más difícil, por ello les llevará un mes y medio, y una primera votación en contra, concretar su postura definitiva. El argumento final que esgrimirá el candidato socialista, sin embargo, es bien fácil: “Pude ser investido presidente del gobierno, pero para ello requería los votos de formaciones con planteamientos completamente contrarios a mis principios, y he antepuesto el interés del país al mío particular”.

Olvídense de las tertulias y de los politólogos y concéntrense en la realidad. Hay un presupuesto aprobado, una mayoría abrumadora de partidos comprometidos con el proyecto europeo que aseguran nuestra permanencia en el euro y, con ella, tipos de interés bajos, y una recuperación económica que permite esperar crecimiento de beneficios empresariales. En cuatro palabras: la bolsa está barata. 

Josep


Comentarios