6 de junio de 2014

Se atribuye al cómico Bob Hope la siguiente frase: "un banquero es alguien que te presta dinero siempre que le puedas demostrar que no lo necesitas". Draghi es. visto así, un auténtico banquero. Está dispuesto a prestar dinero a los bancos a la vez que les envía inspectores para estar seguro de que no lo necesitan. Y para tener la seguridad de que no lo necesitan habrá que esperar, necesariamente, a finales de año, cuando se conozcan los resultados de la revisión de calidad de los activos y de las pruebas de resistencia ( AQR y stress tests).

El BCE respondió, a grandes rasgos, al guión esperado.  Bajó los tipos del 0,25% al 0,15%, pasó a cobrar el 0,10% por los depósitos, y anunció un programa de liquidez (bajo las siglas TLTRO), dirigido a fomentar que la banca preste dinero al sector privado para todo aquello que no sea concesión de hipotecas a familias. Dicho de otra manera, si del BCE depende, no ha de faltar dinero para préstamos al consumo de particulares o para préstamos a empresas. 

Pero para que el dinero llegue a familias y empresas no basta con que un banquero, el BCE, preste dinero a otros banqueros (los bancos privados). Es necesario que estos últimos actúen también como los banqueros de Bob Hope, que encuentren prestatarios solventes.

Hay muchos tipos de prestatarios pero se pueden resumir en dos: los que piden dinero porque les conviene, y los que lo piden porque lo necesitan. Los primeros son un recurso escaso, los segundos son abundantísimos.

Hay que prestar dinero a los primeros, a los que lo van a utilizar en inversiones que estiman rentables, que previsiblemente generen unos flujos que permitan pagar con holgura intereses y devolver principal. Si además tienen ya patrimonio previo con el que responder en el caso de que el proyecto de inversión no sea tan rentable como prevén, miel sobre hojuelas. 

Y no hay que prestárselo a los segundos, a los que necesitan el dinero para "para tapar agujeros". Saber si un prestatario pertenece a la primera o segunda categoría es la labor de un banquero. 

Y si es un buen banquero, como creo que lo es Draghi, el solo hecho de que ofrezca préstamos a los bancos, nos debe  llevar a pensar que los incluye en la primera categoría, la de los prestatarios solventes. Que ya intuye que aprobarán el examen.

Josep