11 de octubre de 2013

Solemos enjuiciar la marcha de la bolsa por la evolución de los índices generales. Así, decimos que en la zona euro las bolsas han caído de forma significativa a raíz de la última crisis, y que están muy lejos de recuperar los niveles previos a la caída. El Euro Stoxx 50 ha caído un 35% desde los máximos previos a la crisis de 2008. Por contra, el S&P 500 se encuentra en zona de máximos, superando claramente en puntos los niveles alcanzados antes de la última crisis. ¿Tan distintas son las economías de la zona euro y Estados Unidos como para que sus bolsas hayan tenido comportamientos tan distintos? Es cierto que los norteamericanos han salido antes de la recesión y crecen algún punto más que los europeos. Pero la evolución de los beneficios empresariales de las grandes compañías europeas y norteamericanas no ha sido tan dispar. No en vano, ambas son globales, y el ligero sesgo hacia su mercado interior no determina la obtención de resultados muy distintos. ¿A qué se debe, pues la diferencia de rentabilidad entre ambas bolsas? Principalmente a su distinta composición sectorial.

El Euro Stoxx 50 es un índice en el que tradicionalmente han tenido un peso muy significativo los sectores bancario, asegurador, eléctrico y de telecomunicaciones. Estos cuatro sectores, especialmente afectados por una crisis que ha sido, básicamente, de confianza en el sistema financiero (banca y seguros por ser empresas financieras, telecos y utilities por ser compañías altamente endeudadas), pesaban más del 50% en el índice antes de la crisis. En conjunto, han perdido más de la mitad de su valor desde máxijmos (-72% bancos, -40% aseguradoras, -61% eléctricas, -49% operadoras de telecomunicaciones), y explican por sí solos la práctica totalidad de la caída del índice. Por lo contrario, otros sectores prácticamente libres de endeudamiento y con beneficios operativos poco volatiles (alimentación, consumo no cíclico, farmacia, químicas), cotizan, en conjunto, un 30% por encima de los máximos previos a la crisis. 

En Estados Unidos también han caído bancos, seguros, eléctricas y telecomunicaciones, pero pesaban muy poco en el índice, menos del 15% antes de la crisis. Y también han subido las compañías industriales y de consumo, que constituyen el núcleo de la bolsa americana. De ahí el comportamiento diferencial. En los grandes valores, la buena o mala fama en el mercado, los grandes movimientos de clase de activo, las grandes rotaciones, vienen más determinadas por la pertenencia a un sector que por la nacionallidad del domicilio social de la compañía.

A medida que se atenúa la percepción de riesgo en la zona euro empieza a consolidarse un movimiento de rotación desde sectores percibidos como de bajo riesgo (alimentación, farmacia) a otros de alto riesgo (banca, seguros). En los últimos doce meses el índice sectorial bancario del Euro Stoxx ha subido un 32%, y el asegurador un 34%, frente a las exiguas ganancias del 6% en el índice sectorial de alimentación y del 7% en el farmacéutico.

Los índices de telecomunicaciones y eléctricas todavía no han despegado (+13% interanual y +4% interanual respectivamente), Pero les llegará su hora.

Josep