Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Ruegos y preguntas


Escrito 24 Jun

24 de junio de 2013

Este jueves presento mi fondo ante inversores institucionales. ¿Cómo presentar un fondo ante una audiencia experta?  ¿Qué les puede ofrecer mi fondo en un mundo en el que la gama de productos es muy completa e incluye algunos realmente buenos?

Llevo muchos años en este negocio y he tenido la ocasión de sufrir y perpetrar múltiples presentaciones que, irremediablemente, incluían predicciones sobre tipos de interés, tipos de cambio, primas de riesgo, tasas de descuento, crecimientos de PIB o evolución de beneficios empresariales.  Con tan buena intención como escaso acierto. Afortunadamente para los que trabajamos en el mercado: si lo nuestro fuera una ciencia exacta, si la economía se moviera según una fórmula,  el mercado no existiría. Quién la poseyera en exclusiva sería el amo del mundo. Y si la poseyéramos todos, nuestro trabajo no tendría ningún valor.

Por culpa del power point la tentación de ametrallar a la audiencia con gráficos está siempre ahí. Explicar con todo lujo de detalles un pasado que pudo ser otro si las cosas se hubieran hecho bien, pero que no lo fue, porque se hicieron mal, es más llevadero si se acompaña con ilustraciones. A capella y sin imágenes suena a canto gregoriano en el mejor de los casos, y en el peor a sermón laico.

Creo que este blog es una muestra de que no soy reacio a expresar mis opiniones por escrito. Si tengo que entregar papeles los entregaré. Están bien como recordatorio. Pero, francamente, no creo que los tres cuartos de hora en los que voy a solicitar la atención de una audiencia profesional deba dedicarlos al aleccionamiento.

Lo mejor será ir, cuanto antes, al que suele ser el punto final de un clásico orden del día: los ruegos y preguntas. En fondos de inversión los ruegos suelen resumirse en uno: que suba el valor liquidativo de la participación. Y el primero en rogar suele ser el gestor, sobre todo si además, como es mi caso, tiene la mayoría de su patrimonio invertido en el fondo.

Las primeras preguntas, las más obvias, son dos: ¿cuánto? y ¿cuándo?.  Qué rentabilidad cabe esperar, y en qué plazo.

Las preguntas más importantes, sin embargo, son otras. ¿Quién, cómo y dónde?. Conocer al gestor, su proceso de toma de decisiones  y su universo de inversión.

Quince años de análisis publicados y nueve años de fondos gestionados pueden dar algunas respuestas sobre las preguntas anteriores. Pero cuando se gestiona dinero ajeno, fruto del esfuerzo y trabajo, toda precaución es poca. Es una gran responsabilidad que exige, de aquél que solicita el dinero para ser gestionado, la máxima transparencia, la máxima cercanía con el inversor. Y la asumo.

A partir del viernes empezaré a hablar, uno a uno, con los posibles inversores. Será un proceso laborioso, y en muchos momentos resonará en mi mente el estribillo de la canción que popularizó Nat King Cole: “siempre que te pregunto, qué, cuándo, cómo y dónde, tú siempre me respondes, quizás, quizás, quizás”.

Hasta que suscriban...

Josep


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