Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Si tienen bonos, véndanlos


Escrito 30 May

30 de mayo de 2014

No soy comprador de bonos. A corto plazo prefiero los depósitos y a largo plazo la bolsa. Pero en la medida en que la rentabilidad del bono, la que suele denominarse "tasa libre de riesgo", es fundamental para las valoraciones bursátiles sigo la evolución del mercado de renta fija.

La deuda soberana de la zona euro está ofreciendo unas tasas de interés ridículamente bajas. Prácticamente nulas a un año, de apenas un punto porcentual a 3 años, de apenas el 2%, en media (1.4% Alemania, 1,8% Francia, 2,8% España...) a 10 años.  Difícilmente iguala la tasa de inflación prevista para cada plazo, ofreciendo una rentabilidad real nula o negativa.

Lo normal, para un área económica, como la de los países del euro, que tenga unas expectativas de inflación a largo plazo del 2% y de crecimiento real del 2%,  sería que los tipos de la deuda soberana estuvieran cerca del 2% a un año (rentabilidad real nula, pero no negativa, a corto plazo), y del 4% a diez años   (rentabilidad real equiparable al crecimiento real esperado de la economía). Pónganle si quieren un punto más o un punto menos. Pero todo lo que quede fuera de dicho rango es una situación de clara anormalidad.

Los resultados de las principales empresas cotizadas nos están mostrando que estamos recuperando la normalidad. Solo hay un sector que no la ha recuperado, aunque desde luego es uno muy importante, si de tipos de interés hablamos. El sector bancario no funciona todavía normalmente. Los bancos no se prestan entre sí (el interbancario no fluye) y, en consecuencia, son bastante reacios a abrir el grifo de préstamos a empresas y familias. Mientras penda sobre ellos la amenaza de una ampliación de capital, hasta que no tengan constancia explícita de que el supervisor los considera bien capitalizados, los bancos no actuarán con plena normalidad. 

Y ya falta poco para que la condición previa para la normalización bancaria se dé. En octubre, todos conoceremos los resultados de los test de stress. No es aventurado pensar que los responsables de los bancos examinados ya tengan alguna noticia mucho antes. Quizás algunos ya lo sepan, con escaso margen de error, en este mismo momento. 

Algunos bancos ya han empezado a deshacerse de su cartera de deuda soberana. En España, por ejemplo, Sabadell se ha anotado ya cuantosísimas plusvalías por esta vía. Cuando sean declarados oficial y solemnemente solventes preferirán prestar a las familias y a las empresas, a unas buenas tasas de interés, antes que seguir manteniendo deuda pública a tasas reales negativas. 

Anticípense a ese movimiento y, si tienen bonos, véndanlos.

Josep


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