20 de octubre de 2014

Hoy empieza la primera de las tres semanas que pueden ser decisivas para determinar el signo con el que cerrarán los mercados bursátiles este año. Tras tres semanas de ininterrumpidas caídas, solo parcialmente paliadas por la recuperación del viernes, las tres semanas que tenemos por delante podrían contribuir a despejar muchas dudas que, en el fondo, han pesado sobre la evolución de los mercados durante los tres primeros trimestres del año.

Durante la primera semana conoceremos ya la mayoría de resultados de grandes compañías norteamericanas, y  durante la siguiente podremos comprobar si, definitivamente, la Reserva Federal da por concluido el programa de compra de activos. Si, como es de esperar, los resultados de las grandes empresas americanas confirman, no solo con los datos del tercer trimestre, sino también con la confirmación de indicaciones para el conjunto del año,  el patrón de crecimiento previsto al inicio de este ejercicio (5% en Asia, 3% en Estados Unidos, 1% en Europa), los temores sobre una brusca ralentización de la economía perderán peso. Y, por lo que se refiere a la Fed, si reafirman el fin del programa de compra, dejando abierto, como han hecho en todo momento, la posibilidad de reabrirlo, no habrá sorpresas.

La semana que viene será la importante para la bolsa de la zona euro. El lunes que viene el mercado dará su veredicto sobre los resultados de las pruebas de resistencia a la banca, un tema capital para la definitiva normalización de la percepción de riesgo. Y a lo largo de la semana se irán conociendo los resultados trimestrales de un buen número de compañías, que en el caso de las grandes, las globales, probablemente muestren una mejor tendencia, en euros, que en trimestres anteriores. 

Tendremos que esperar una semana más, hasta la primera del mes de noviembre, para comprobar si el BCE ofrece mayor claridad y concreción a la hora de explicar en qué consistirá el programa de compra de activos. Aunque, si los resultados empresariales han acompañado, y la reacción del mercado a los resultados de las pruebas de resistencia es razonable, la importancia de dichas compras de activos se relativizará.

Pasadas estas tres semanas, y hasta fin de año, no habrá novedades relevantes que el mercado pueda enjuiciar. No se conocerán más resultados ni se esperará con tanta ansia la reunión de la Fed o del BCE. En este escenario, con el permiso de guerras y epidemias, los grandes movimientos bursátiles para el conjunto de 2014 deberían darse en las próximas tres semanas. A partir de la segunda semana de noviembre y hasta fin de año, el mercado debería mantenerse sin grandes convulsiones, estable o incluso con cierta tendencia al alza derivada de la tradicional entrada de fondos propia de los últimos meses del año.

Hace un par de semanas les decía que octubre se nos iba a hacer largo.Y así ha sido, no solo largo sino también mucho más duro de lo que se podía esperar. La semana que empezamos será de las largas y difíciles, pero espero que la siguiente nos permita respirar.

Con todos los riesgos que, en bolsa, entraña hacer predicciones a semanas o pocos meses, sigo pensando que el resultado de cierre de 2014 será positivo.

Josep