24 de octubre de 2013

Ayer fue un día normal de bolsa. El Euro Stoxx 50 cedió casi un 1%. Un 1% diario es la variación normal de un mercado bursátil maduro analizado con una perspectiva de largo plazo. Impllica una volatilidad anualizada de un 16%, nada del otro mundo. Si me apuran, un 1% diario de variación es un nivel representativo de un mercado tranquilo. Pero hacía ya bastantes sesiones que no perdíamos un 1% en un solo día. Y cuando esto ha sucedido los catastrofistas ya han querido ver en ello un indicio de que una espiral de caídas que nos lleven a una severa corrección está a punto de empezar. ¡Allá ellos!

Los bancos, y en especial, los españoles e italianos, se contaron enre los más perjudicados. Las declaraciones de Draghi, obviedades de manual (quien no tenga capital suficiente tras los stress test y no lo consiga no podrá seguir operando...) quisieron ser vistas como una amenaza para los bancos periféricos. Que son los más capitalizados. Solo un tratamiento diferencial de sus deudas soberanas frente a la de otros socios de la zona euro, podría ponerles en apuros. Sobre este tema las especulaciones vienen de largo y aparecen y desaparecen periódicamente. Desengáñense los agoreros de la suspensión de pagos de España e Italia. El sistema financiero necesita un punto de anclaje, y este no es otro que no dudar sobre la solvencia de los estados soberanos que, al fin y al cabo, en realidad, son los que garantizan los depósitos. Porque, como todos sabrán ya a estas alturas de la crisis, lo de los Fondos de Garantía de Depósitos es una pura realidad virtual. Que solo se sustenta en la convicción de que, como el sistema financiero no puede quebrar, las autoridades, nacionales, europeas, o pretendidamente independientes, como el BCE, harán lo que tengan que hacer para que la gente no tema por sus ahorros.  Haremos lo que sea necesario y créanme, será suficiente, Draghi dixit.

Por lo demás, ya empezamos a disponer de los primeros resultados trimestrales. En el caso de las compañías francesas la informacion ofrecida se limita, en un buen número de ocasiones, porque así lo permite su regulación, a proporcionar datos sobre cifra de ventas. Danone, LVMH y Air Liquide han declarado crecimientos, a perímetro comparable y tipo de cambio constante, del 4%, 8% y 5% respectivamente, en línea con lo previsible. Traducida a euros la foto sale un poco más fea: 0%, 4% y -1%, como consecuencia de la marcada revalorización de nuestra divisa en el último trimestre. Nada que no pudiéramos prever y nada que haga variar las expectativas de beneficio para el conjunto del ejercicio. Orange, pese a ser francesa y no estar obligada a  publicar un desglose completo de resultados, sí proporciona números más detallados. Aquí las cosas no van tan bien, aunque permanecen dentro de lo previsto. Caídas de ventas del 4%, y reducción del cash flow libre del 13%, que permitirán pagar el dividendo prometido. El pobre comportamiento en su mercado principal, Francia, se ve ligeramente compensado por el avance en otros mercados, notoriamente el español donde se registra un crecimiento del 1% en ventas.

Daimler, que ya nos había anticipado las ventas en unidades (+13%), nos informa que en euros el crecimiento se limita al 8%, siendo el diferencial enteramente atribuible a la variación del tipo de cambio. Y reafirma las expectativas de crecimiento próximo a los dos dígitos del resultado para el conjunto del ejercicio.

Acaba de publicar resultados Santander. De un primer vistazo nada anormal. Los estudiaré con más detenimiento y mañana se los comento.

Josep