16 de septiembre de 2013

El recurso escaso de un gestor es, siempre, la capacidad de análisis. Aunque se disponga de un equipo amplio de colaboradores, o se tenga acceso al análisis, a veces muy bueno, proporcionado por los departamentos de las casas de intermediación, el gestor debe tener bien interiorizada su idea sobre la naturaleza de la compañía en la que va a invertir. Y para ello, tiene que haber leído y analizado, directamente, la información más relevante sobre la misma durante un período de tiempo prolongado. Cuando llevas muchos años leyendo las memorias anuales y las presentaciones ante inversores de una compañía empiezas a ser capaz de saber si una noticia sobre la misma es realmente importante. Para conocer bien las compañías en las que inviertes tienes que tener, en la forma que describo, limitado necesariamente el universo de inversión.

Es muy bueno también, tanto para el gestor como para el inversor en un fondo, tener una referencia contra la que enjuiciar los resultados del trabajo. El gestor, sobre todo si, como en mi caso, es además inversor en el fondo es el primer interesado en que el resultado sea positivo, si es posible, mucho, y que las caídas del valor liquidativo, cuando las hay, no sean muy abultadas y cambien pronto de signo. Pero para obtener unos buenos resultados en un plazo medio y largo hay que asumir los riesgos propios de la bolsa. Y ello implica una volatilidad que no permite prometer que todos y cada uno de los años la rentabilidad será positiva. Si se pide esta confianza (que no se retire el dinero en un año malo de bolsa) hay que ofrecer a cambio una recompensa clara, que no es otra que superar claramente en un plazo razonable la rentabilidad (que a largo plazo siempre es positiva y superior a la que ofrece la renta fija de bajo riesgo) del mercado. 

Llevo muchos años estudiando las grandes compañías de la zona euro e invirtiendo en ellas. Por ello he establecido como índice de referencia a superar el Euro Stoxx 50. Y las compañías que forman parte de este índice constituyen el núcleo de mi cartera. Sin intentar replicarlo, sin reparar en cuál es el peso sectorial del índice o el individual de cada valor. No tengo petroleras, no tengo eléctricas, a pesar de que pesan mucho en el índice. Tengo, en cambio, muchos bancos, con un peso muy superior al que tienen en el índice. Mañana puede ser distinto.

Por lo general, para formar parte del índice Euro Stoxx 50 es necesaria una capitalización bursátil  de unos 20.000 Mn€. 40 de las 50 compañías superan los 30.000 Mn€ de capitalización. Fuera del índice hay una docena de compañias con capitalizaciones bursátiles superiores a los 20.000 Mn€ que en cualquier momento pueden incorporarse al mismo. Heineken, Luxottica, Tenaris, Henkel, Linde, Merck, Continental, EDF, Pernod, Kering, Snam, Deutsche Post... Esta última, por ejemplo, sustituriá la semana que viene a Arcelor Mittal como miembro del Euro Stoxx 50.

Hay un buen número de compañías (un par de docenas más) con capitalizaciones bursátiles  por lo general superiores a los 10.000 Mn€ que también sigo regularmente. Muchas de ellas han sido históricamente miembros del Euro Stoxx 50 (Commerzbank, Fiat, Telecom Italia, Aegon, Ahold, Akzo Nobel, KPN, Renault, Nokia...) y otras podrían serlo en un futuro (Adidas, Beiersdorf, Fresenius, Heidelberg, Lafarge, Publicis...).

En resumen. En el área euro suele haber, para un Euro Stoxx 50 en niveles próximos a los 3.000 puntos, cerca de un centenar de compañías con una capitailzación superior a los 10.000 Mn€. 

Este es mi universo de inversión. Hacer una buena selección de unos 25 valores entre 75 o 100 candidatos no es una tarea fácil. En ello estoy.

Josep