Josep Prats Orriols

(JPrats)

Gestor de Abante European Quality

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

Viaje a la realidad


Escrito 3 Nov 14

3 de noviembre de 2014

Miércoles, jueves y viernes de la semana pasada falté a mi cita con ustedes. Estaba de viaje, presentando mi fondo en Alicante y Valencia. Las reuniones que mantuve con profesionales de la inversión fueron, como siempre, enriquecedoras. Pero, si cabe, lo fueron todavía más las presentaciones ante un público más amplio, entre el que no faltaban un buen número de empresarios. En la Comunidad Valenciana hay un tejido empresarial muy dinámico, la industria sigue teniendo, afortunadamente, un peso relevante, y la vocación exportadora no es un fenómeno reciente. Cuando un empresario valenciano te pregunta sobre el tipo de cambio del euro no lo hace con la curiosidad del que piensa cuánto le cundirá el dinero cuando vaya de vacaciones a Estados Unidos, o con la codicia del especulador a corto en el mercado de divisas. Lo hace porque tiene que fijar precios en el catálogo de productos de su empresa en libras, rublos, o dólares. Con un euro devaluado, su capacidad de exportación aumenta, y crece su beneficio. Cuando un empresario valenciano te pregunta sobre cómo evolucionará el sistema bancario, te está preguntando, concretamente, cuándo y a cúanto prestarán los bancos a las pequeñas y medianas empresas. Poco le importa si el programa de compra de titulizaciones del BCE se extenderá al tramo mezzanine, o si la FED deja abierta la vuelta a un nuevo QE. 

Un empresario, que compra máquinas, paga salarios y vende en el extranjero, comprende perfectamente que la macroeconomía no es más que la suma de muchas microeconomías, las de las empresas que venden bienes y servicios, y en últlimo término, las de las personas. Que disponer de financiación asequible y tener un tipo de cambio competitivo le ayuda a su labor, y que si las personas compran más, las empresas venden más y suelen ganar más dinero. Y que por un negocio se paga tanto más cuánto más dinero gana. Que a corto plazo, la bolsa puede subir y bajar por cualquier razón o excusa, pero que a medio y largo plazo, comprar acciones de empresas que cotizan  en bolsa produce unos resultados no muy distintos que comprar acciones de empresas que no cotizan en bolsa. Si las acciones compradas lo son de empresas que van a vender más y ganar más, la compra habrá sido buena.

Por todo ello, cuando uno les explica que para componer la cartera de un fondo de renta variable, uno intenta seguir el mismo proceso de análisis y toma de decisiones que ellos siguen cuando deciden acometer una nueva inversión industrial o comprar una pequeña empresa no cotizada de la competencia, lo entienden perfectamente. Intentar saber cuánto puede, más o menos, ganar la empresa adquirida en un año normal y pagar un precio razonable, coherente con el nivel de riesgo asumido, por el derecho a percibir ese beneficio. 

Sencillo de entender, difícil de hacer

Josep

 

 

 

 

 

Comentarios (3)

Coco2 Ahora en Chile

3 Nov 14

Yo diria "Welcome to the real World".

Por cierto, como vio usted a mis tocayos; transmitian optimismo, derrota, resignacion, ... Supongo veria caras cuando explicaba que podian ganar dinero invirtiendo en empresas, algunas parecidas a las suyas, cuando ellos apenan podian mantener las.

Pacheco49 Conservador, - en palabras de W.Buffett- "No arriesgaría todo lo que tengo para conseguir lo que no necesito "lo cual no me impide buscar por nuevos caminos.

3 Nov 14

Saludos Sr.Prats echaba en falta mi dosis de sentido común que rezuman sus artículos, espero que le halla sido fructifera su presentación en los lugares visitados.

4 Nov 14

Como bien dices el problema suele ser como valorar el precio real de la empresa.
Primero porque a medida que pase el tiempo pueden cambiar las condiciones que dictaminan ese precio, luego porque hay factores difíciles de tener en consideración.
Las épocas de burbuja por ejemplo suelen tener un componente especulativo importante pero también es típico de ellas una incorrecta valoración de activos creyendo sostenible unos niveles de ingresos o un valor mínimo de unos activos que no suele ser tal.
Por poner un ejemplo, si hacemos una valoración de un banco ahora mismo, ¿es sostenible a un plazo de 10 años los ingresos por comisiones que ahora mismo tienen las entidades bancarias?

O por poner otro, ¿como hacer valoraciones de los activos de las empresas informáticas? Aquí  es casi más interesante saber la capacidad de inovación de la empresa en cuestión que el valor de los activos y recursos que tiene ahora mismo.