19 de diciembre de 2013

La Reserva Federal decidió, tras su reunión de ayer, empezar a reducir el volumen de compras de bonos a razón de 10.000 millones de dólares menos por mes. Se inicia de esta forma el proceso de retirada de estímulos conocido popularmente con el nombre de taper.

Llevábamos varios meses dándole vueltas al mismo asunto. ¿Qué pasará en los mercados cuando se inicie el taper?. De momento ya sabemos lo que pasó ayer: la bolsa americana subió más de un 1,6% para situarse prácticamente en máximos. La respuesta a la pregunta que planteaba hace un par de días en este mismo blog ya la tenemos. El  taper resulta ser bueno para las bolsas puesto que, al parecer, los efectos benéficos derivados de constatar que la Fed ve progresos en crecimiento económico y empleo (si quieren verlo así, una menor prima de riesgo y una mayor tasa de crecimiento), superan a los efectos negativos que pueda tener un aumento de la tasa libre de riesgo si, como parece previsible, la rentabilidad de los bonos americanos a largo plazo aumenta, aunque sea ligeramente, como consecuencia de las menores compras de activos por la Reserva Federal.

La mayoría de los sesudos analistas que no se atrevían a pronosticar qué pasaría en las bolsas como consecuencia del inicio del taper ven claro hoy que la retirada de estímulos es positiva para el mercado bursátil. Y digo hoy, porque si mañana caen las bolsas (y pueden hacerlo perfectamente), podrían recuperar la linea de análisis que enfatizaba los peligros del tapering.

Lo indudable es que, en el último año, la tasa de paro ha disminuido de forma relevante en Estados Unidos y la tasa de crecimiento económico (medido en las estadísticas de PIB, pero también en las cifras de consumo privado, ventas de viviendas o ventas de automóviles) ha aumentado. Y esto, créanme, es bueno para las bolsas.

Ahora solo falta que en Europa hagamos nuestros deberes, en especial en lo que se refiere a la ordenación del sector financiero. Que el mercado interbancario europeo no funciona es todavía una triste realidad. Pero parece que empieza a fraguarse un acuerdo, de mínimos si quieren, pero acuerdo al fin y al cabo, sobre mecanismos de resolución bancaria (quién paga las eventuales quiebras de bancos).

No es lo mismo tener una Reserva Federal que un BCE. Pero la diferencia tampoco es de 4 puntos más de PER. 

Cerraremos bien el año.

Josep