10 de marzo de 2015

Volkswagen ha anunciado que ha alcanzado un acuerdo con el principal sindicato alemán, IG Metall, para renovar el convenio colectivo que afecta a sus 115.000 empleados en Alemania. Se acuerda aumentar el sueldo base de todos los empleados en un 3,4%, además de aumentar notablemente las aportaciones a planes de pensiones. Es una buena noticia para los empleados alemanes de Volkswagen (una quinta parte de los que tiene en todo el mundo), y es perfectamente asumible por unos accionistas que han visto como las ventas, los beneficios, el dividendo y la cotización bursátil marcan, trimestre tras trimestre, máximos históricos. Los últimos datos conocidos, las ventas de Audi y Skoda en el mes de febrero, confirman la trayectoria ininterrumpida en los dos últimos años de nuevos records en unidades vendidas.

En compañías como Volkswagen y en países como Alemania los sindicatos todavía tienen un peso relevante, un cierto poder de negociación que les permite, eso sí, tras años ininterrumpidos de resultados muy holgados, negociar incrementos salariales. El 3,4% de aumento de sueldo de los empleados de Volkswagen no es un ejemplo que nos pueda indicar cuál será la subida de sueldo, en conjunto, de todos los trabajadores alemanes, en especial de aquellos que trabajan en el sector servicios y en compañías pequeñas y medianas, dónde los sindicatos no tienen fuerte poder de negociación (o ni tan siquiera están presentes). Pero en cualquier caso, un aumento de sueldos que más que triplica la inflación subyacente del último año a un amplio colectivo, es indicativo de que, probablemente, los riesgos de deflación en Alemania y, por ende, en la eurozona, se están alejando.

Aumentos de sueldo del 3,4% y rentabilidades del bono a 10 años del 0,3% son dos datos que no casan muy bien. Los prófugos hacia la "calidad", los que todavía compran "bund" pensando que quizás les devuelvan el principal en marcos, pueden pillarse los dedos...

Josep