Javier6

Doctorado en procrastinación

Barcelona. Barcelona. ESPAÑA.

Funcionarios


Escrito 19 Aug 12

A raíz de que muchas personas critican abiertamente a los funcionarios, siguiendo el dedo acusador del Gobierno y otros políticos o sin seguirlo, por motu proprio, creo que es necesario aclarar unos conceptos.

Para empezar funcionario es el que ha aprobado una oposición y si ha aprobado una oposición, sea juez, notario, … es porque ha demostrado que es el mejor o de los mejores de entre todos los que se han presentado a esa oposición. El resto de trabajadores son empleados públicos, reciban el nombre que reciban, pero no se le aplica el régimen de la función pública.

Pero iniciemos la cuestión por el principio; presentarse a una oposición para ser funcionario es indudablemente libre, nadie esta obligado y a la vez   puede presentarse cualquier persona, siempre que reúna los requisitos que se demanden en la correspondiente oposición, por ejemplo para ser "juez" es necesario ser licenciado en derecho, para "auxiliar de justicia" con la antigua EGB era suficiente; … pero en todos los casos implica un sacrificio para la persona que se presenta a la oposición, pues conlleva un periodo de duro estudio ya que ha de competir con otras personas (no basta con "aprobar" o sacar un "5" como cuando íbamos al colegio), que seguramente estudiaran mucho para aprobar esa oposición, pues solo  entrarán el mejor o los mejores. Como ejemplo la persona que se presenta a Notario, generalmente no aprueba hasta que lleva más de dos años dedicado en cuerpo y alma a estudiar la oposición, casi recluido como un monje/a. Es decir, ser funcionario no es algo gratuito ni fácil, sino que supone pagar un peaje previo que no siempre conlleva llegar a la meta, pues muchos opositores no aprobarán y no entrarán nunca en la administración y no adquieren la condición de funcionario.

Para presentarse a esa oposición ha de reunir unos requisitos, como titulación expedida ya sea por una universidad, un instituto,… es decir que ha demostrado su valía varias veces. Lo cual significa que si los criterios para su selección son los correctos, de lo cual no hemos de dudar, implica que se han seleccionado a los mejor preparados y a los más idóneos para el puesto que se ha realizado la oposición.

A muchas personas que la cuestión pública le da un poco de “repelús” por decirlo de alguna manera, o que consideran ser atendidos por funcionarios una imposición;  hay que indicarle que es la Ley del país correspondiente la que indica que algunos servicios sean prestados por funcionarios: por ejemplo todo lo relativo a la impartición de justicia, los servicios de las Cortes,…. Vamos que no es un capricho del Gobierno o del político de turno. Pero esa ley como todas se puede modificar, con lo cual el camino para que esos servicios sean prestados por trabajadores que no sean funcionarios está claro: voten a partidos o en defecto, preséntense ustedes, con un programa que cambie esas leyes.

Que un funcionario es un trabajador cualificado no admite dudas, cualificado para el puesto que ha aprobado la oposición, está claro. Y ese puesto lo podría desempeñar en la Función Pública o en cualquier empresa privada, claro que quizás una empresa privada no prestaría ese servicio en el momento que no da riqueza en sentido estricto, como puede ser una empresa que fabrica y vende tornillos.

Evidentemente las tareas que desempeña un funcionario podrían ser desempeñada por otros trabajadores, pero hay una diferencia, no ha sido seleccionado a dedo como puede hacer un empresario con los trabajadores de su empresa, sino que ha sido seleccionado mediante un sistema baremado, si, si, se usan unos medios,  que tiene como finalidad, si, si, un fin, seleccionar dentro de los que reúnen los requisitos al mejor o a los mejores si hay mas de una plaza.

Para acabar aunque seguro que se me quedan cosas en el tintero;   el funcionario genera un beneficio con los servicios que presta aunque no sean tan tangibles como los beneficios que pueda producir un trabajador en la empresa citada anteriormente de los tornillos.


Comentarios