Hace unos meses escribí un artículo intentando hacer luz sobre sobre la figura del funcionario, para entender perfectamente que es. Ahora intentaré que se vea la diferencia que hay entre los políticos y los funcionarios, aunque esta vez lo haré relatando como el desempeño de las tareas y funciones propias de los funcionarios puede entrar en contraposición con los desmanes de algunos políticos; impidiendo con sus labores los abusos públicos en cada una de sus áreas de trabajo. Encarnando un movimiento de resistencia silencioso por parte de muchos funcionarios y silenciado por muchos poderes, pero que han conseguido frenar desde injerencias políticas hasta casos de flagrante corrupción de los políticos; pues hoy en día la corrupción en España está básicamente en la política, siendo en el ámbito funcionarial totalmente residual y casi inexistente.

Les pongo el enlace al artículo, http://vozpopuli.com/actualidad/44145-la-rebelion-de-los-funcionarios-honrados-pone-freno-a-la-corrupcion-de-los-politicos , pero por si no quieren clicar el enlace, les resumo que:

- La negativa de tres funcionarios a avalar con su firma el desfalco de las ayudas a la cooperación del conceller Rafael Blasco consiguió destapar un caso que se ha saldado con ocho años de cárcel para el responsable político.

- Otra funcionaria se negó a firmar las facturas para el pago de dos millones de euros al Instituto Nóos en el que participaban Iñaki Urdangarin y su socio, Diego Torres, por el Valencia Summit. Devolvió esas facturas porque –según relató ante el juez Castro— carecían de justificación documental y de estudios de viabilidad.

- Las injerencias para que no se sancionara a la cementera mexicana por su fraude fiscal se destaparon cuando la responsable de esa inspección dimitió. Su resistencia a anular una multa de 450 millones de euros a Cemex le costó el puesto y junto a ella cayeron otros. Pero los inspectores siguieron denunciando “injerencias” hasta que Hacienda terminó imponiendo a la empresa mexicana la multa propuesta por la inspectora cesada.

Todos ellos han sido cesados o destituidos de los puestos que desempeñaban en aquellos momentos, es el precio que pagaron por su honestidad.