El Gobierno va a aprobar hoy, en el último Consejo de Ministros del año, una subida del Salario Mínimo Interprofesional del 1%. Por tanto el SMI quedará en 655,08 euros al mes en 14 pagas (una subida de 6,48 euros).

Siempre que se habla del SMI hay dos corrientes enfrentadas: la que piensa que subir el SMI destruye empleo ya que no es asumible por algunas empresas y la que piensa que las subidas del SMI destruye pobreza porque sí es asumible. La subida del Gobierno, ¿es abultada o escasa?

Ambos tienen algo de razón. La evidencia dice que el SMI no crea un efecto barrera en los adultos, es decir, no tenemos un SMI alto que destruya empleo. En cambio en los más jóvenes sí que se ven efectos que indican que es alto, al final esto se traduce en contrataciones a tiempo parcial (seguramente fraudulentas).

Por tanto aquí la estrategia a seguir sería crear distintos salarios mínimos por edad, más bajo para los jóvenes que el SMI actual por un lado, y otro SMI para adultos más alto que el actual, por la vía que quieren los sindicatos (720-800 euros).

De todas formas intentar arreglar la pobreza a través del SMI es un modelo que no debe ser el único. En España se debería afrontar la pobreza en tres frentes: el primero, para la gente sin empleo; el segundo, ayudas para gente con empleo precario; y el tercero, con el SMI. Pero el SMI por sí sólo no va a solucionar el problema que tenemos en España.