Vicente Varo

(Kaloxa)

CMO en Finect. Periodista financiero. Me encantan las finanzas del comportamiento

Madrid. Madrid. ESPAÑA.

El último, esperpéntico, lamentable y compartido gran error: la NO suspensión de la subasta del Tesoro


Escrito 4 Aug

La tragicomedia de hoy en los mercados, con bolsas suspendidas y Trichet mandando mensajes que aumentaban la confusión, ha vivido un último y esperpéntico capítulo a raíz de un comunicado del Tesoro de España.

Resulta que en su nota en la que cada mes anuncia las subastas de deuda para los próximos dos meses, ha cometido un error garrafal, tal como están los mercados, en el que "Como en años anteriores el Tesoro ha decidido no convocar ninguna subasta de Obligaciones durante el mes de agosto, por lo que no se celebrará ninguna subasta el 18 de agosto".

Las agencias de comunicación internacionales, la enorme mayoría de los medios de comunicación internacionales, y muchos bloggers e inversores que comentan en Twitter han empezado a tuitear que España cancelaba la emisión de deuda prevista para el 18 de agosto, en medio de unos mercados cayendo más de un 3%, con lo que el pánico se ha multiplicado. 

La realidad es que HOY NO SE HA CANCELADO la subasta del 18 de agosto, la subasta, que estaba en los planes a principio de año, ya NO aparecía en el calendario para julio y agosto anunciado el pasado 7 de julio, repitiendo una actuación que no se había hecho en los últimos tres años, no celebrar subastas a mitad de agosto.

Los errores son en cadena, pero para mí el principal es del propio Tesoro. No había ninguna necesidad de hacer alusión al 18 de agosto, bastaba con un "para agosto se mantiene sin cambios el calendario anunciado el pasado 7 de julio y para septiembre (...)". Incluso se podía citar, con un enlace a la comunicación del 7 de julio, que fue esta.  

Después del Tesoro, lógicamente de los periodistas especializados que siguen la actualidad del Tesoro, especialmente de las agencias internacionales, como Bloomberg, AFP o Reuters, pero también de las grandes españolas e incluso de medios especializados de nuestro país. 

Ha habido excepciones muy honrosas al respecto, en ambos casos de colegas de profesión que están entre los mejores en el sector (con los que tengo el placer de haber trabajado), como Daniel Badia, de Expansión, o Pedro Calvo, de elEconomista, que han estado alertando con mensajes como este y este del error.

En fin, un daño muy importante a la credibilidad de España hecho un simple error de redacción en una nota de tres líneas que ha llevado a una malinterpretación en cadena. 

Esperpento en estado puro. Pero del que cuesta dinero.


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