Cuando Inditex salió a bolsa el 23 de mayo de 2001, la acción se disparó un 22% desde el precio de colocación y se fue a los 18 euros. Un poco por encima de ese precio, 18,15 euros, marcaba aquellos días la acción de la principal compañía española, Telefónica.

Hoy, 11 años después, con 1 acción de Inditex te puedes comprar casi 10 de Telefónica. Me he dado cuenta del detalle cuando he visto hoy que Inditex está marcando un nuevo mínimo histórico por encima de 85 euros, subiendo más de un 3% en la sesión. 

Todo lo contrario que Telefónica, que apenas sube hoy y sigue en el entorno de los 9 euros, tras anunciar una desinversión en China y después de cancelar el dividendo la semana pasada.

La verdad es que comparar a ambas compañías es como comparar el día y la noche en casi todos los sentidos. Mientras el negocio de Telefónica está estancado, está en modo desinversión y su endeudamiento roza los 60.000 millones de euros, los ingresos de Inditex crecen a ritmos cercanos al 10%, no deja de abrir tiendas y tiene caja positiva superior a 3.000 millonesde euros.

Es curioso la de gente que tenemos Telefónica en cartera, añadiéndola después de las caídas confiando en que recuperará, y la de gente que hemos dejado pasar Inditex por la sensación de que ya nos habíamos perdido el tren por lo mucho que había venido subiendo. Lecciones que aprender.