Estas navidades un familiar me preguntó lo típico en estos tiempos, qué hacer con el dinero cuando los depósitos se han ido al 0%. Yo le dí mis ideas, pero él me dijo que lo veía muy arriesgado, que prefería invertir en los grandes valores españoles que tenían una alta rentabilidad por dividendo y eran seguros... Hoy, el más grande de todos ellos, Banco Santander, ha perdido más del 14%. Para no querer riesgo... 

En fin, voy a intentar responder en formato pregunta - respuesta la noticia y cómo lo veo yo.

- ¿Qué ha pasado exáctamente? 

Santander ha anunciado de una vez dos noticias que ya por separado habrían castigado su cotización. Una fuerte ampliación de capital, de 7.500 millones de euros y un fuerte recorte en el dividendo, que pasa de 0,6 euros en 2014 a 0,2 euros en 2015. 

- Pero... ¿Por qué ampliar capital? ¿No había pasado con éxito los test de estrés?

Puede sorprender que llegue esta operación cuando Santander salió razonablemente bien parado en los test de estrés de la banca europea, cuyos resultados anunció en octubre el BCE. Entonces ¿Por qué necesitaba ampliar capital? Para empezar, no hay que engañarse. En el caso de que una entidad sistémica europea necesitara capital, no se iba a anunciar a los cuatro vientos en un comunicado del BCE, eso se hace en privado y en salas de reuniones de plantas nobles... Por otro lado, entiendo que  su nuevo CEO, José Antonio Álvarez, que antes llevaba la dirección financiera,  ha escuchado muchas veces a analistas y grandes inversores pedirle que reforzara el capital.

- ¿Y el hachazo del dividendo?

Cuando una empresa llega a pagar durante varios ejercicios más en dividendos de lo que gana al año... O aumenta el beneficio o recorta la remuneración. Y el resultado no estaba creciendo tanto como para sostener lo segundo. ¿Pero era necesario semejante recorte, del 60%? Recordemos que en 2012, otro de esos valores "seguros que pagan dividendos altos" (nótese la ironía), Telefónica  se cargó de un plumazo el dividendo de ese año y recortó un 50% el del año siguiente. Por cierto, aunque esos días sufrió, a partir de entonces empezó a recuperarse. Telefónica hizo un ejercicio de realismo y coherencia como el actual de Santander. Doloroso a corto para el accionista, pero necesario. 

- ¿Pero al menos es buena noticia que vuelva a pagar dividendo en efectivo y no en scrip dividend?

Hace unos años, el propio banco vendió como una gran ventaja para el accionista el paso del dividendo tradicional al Santander Dividendo Elección. Destacaban la mayor flexibilidad de esta fórmula para el accionista, que podía elegir entre recibir el efectivo como siempre o nuevas acciones. Ahora cambian y anuncian que, este año, tres de los pagos serán en efectivo y sólo uno con la fórmula dividendo flexible.  El propio Emilio Botín, fallecido el año pasado, destacaba el éxito del programa en las juntas de accionistas.

¿Por qué si todo eran ventajas entonces ahora se cambia? En parte, porque con esta ampliación de capital ya no necesitan tanto las pseudo-ampliaciones que se hacían cuando la mayoría de la gente se quedaba con la opción por defecto, que es recibir nuevas acciones y no dividendo. 

Desde el punto de vista del accionista, me parece que tiene un efecto neutro. El que quería recibir el dividendo en efectivo ya lo hacía. Lo único era que, al elegir esta fórmula, se diluía. Es decir, su pedacito del banco era más pequeño. Pero vamos, esta aparente mejora queda contrarrestada por la fuerte dilución que le ha metido Santander con esta ampliación... No sé si me explico.

- ¿Qué es una colocación acelerada y por qué lo han hecho así? 

Banco Santander tenía prisa. Y, por eso, ha buscado una colocación acelerada. Es decir, se ha puesto a buscar grandes inversores dispuestos a comprar ya acciones del banco, en vez de ampliar la oferta a los accionistas particulares. En este proceso, los colocadores empiezan a llamar a los inversores y les preguntan a qué precio estarían dispuestos a comprar. En función de esa prospección, ponen un precio y lanzan la oferta. Y, a la vista del resultado de la colocación, que se ha realizado en un rato, los interesados le pedían un descuento del 10%. 

- ¿Por qué al accionista no se le ha dado la opción de participar en la colocación?

Banco Santander tenía prisa, como digo. Me llama la atención, por cierto, que la operación se conociera por una filtración durante la sesión y no antes de la apertura o al cierre del mercado, como se suele hacer. ¿Por qué la aceleración? Aquí ya entraríamos en el terreno de la especulación... Cuando le pides 7.500 millones al mercado, mi opinión es que además de poner más hormigón en los muros algo tienes que hacer con la pasta... Me extrañaría mucho que no conozcamos alguna operación a medio plazo. La otra explicación de las prisas sería que esperen malas noticias en los próximos meses... 

- ¿Qué va a pasar con la acción?

Ni idea, si lo supiera, compraría o vendería. Dicho lo cual, a corto plazo lo lógico es que sufra, aunque a largo plazo las decisiones tomadas por Santander sean las correctas. Además, también parece lógico que el sector lo pueda volver a pasar mal en bolsa en las próximas semanas... Si el mayor banco de España tiene que hacer tamaña ampliación... Muchos pensarán que otras grandes entidades financieras tendrán que dar pasos similares.

Conclusión: 

Para mí, se trata de una decisión estratégica acertada. Santander es hoy un banco más solido que ayer. Y, aunque para los pequeños inversores supone un golpe, sus cifras, su dividendo y su balance, ganan credibilidad y realismo.   Yo no tengo acciones de Santander. Pero, en el caso de que me planteara comprarlas como una inversión a largo plazo, hoy lo haría mucho más convencido que ayer. Algo así habrán pensado, imagino, los inversores que en apenas una hora 'se han comido' la oferta de 7.500 millones de euros en acciones del banco.  Ahora, en el corto plazo, lo normal es que lo pase mal