La semana pasada, además, de poder tomar posiciones en Vale, como comenté en mi anterior post, compré unas accioncejas de Repsol y otras de Grifols. En concreto, entré en Grifols en 12,96 euros y en Repsol en 15,75 euros. La idea era aprovechar el castigo a la primera de las últimas semanas para entrar a buen precio en un negocio anticíclico. En el caso de Repsol, hay un poco de todo. Por un lado, sigo pensando que alguien se la va a comer más pronto que tarde por el precio al que cotiza y, además, creo que el castigo a algunas materias primas sigue siendo excesivo. Eso me parece que ocurre con el petróleo, y las compañías del sector se beneficiarán.