Señal completa de compra. El pasado 10 de octubre las cinco variables con las que construimos el GdC Tactical Asset Allocation (Gdc TAA) se situaron en zona de compra. El resultado fue una lectura del +100% en GdC TAA, la quinta señal completa de compra que observamos en los últimos 13 años. Un breve recordatorio de las cinco variables del GdC TAA antes de analizar las consecuencias de esta señal completa de compra:

  • GdC upside RV EUR: modelo multifactorial que aproxima la distribución de retornos esperados a corto plazo (6-9 meses) del Eurostoxx. Información relevante, entre otros factores, en pendiente curva deuda pública, ratio precio / valor contable o diferencial rentabilidad por dividendo frente a TIR 10 años deuda alemana.
  • GdC Equity Value: análisis agregado de ratios de valoración como el PER, Cash Flow Yield, ROE normalizado, Precio Valor Contable, etc.
  • Earning Yield Gap: valoración relativa del mercado de acciones frente a la deuda pública.
  • SENTIX: análisis de encuestas de sentimiento entre inversores y gestores profesionales.
  • VIX: medida de volatilidad implícita.

Apertura de ventana para la formación de un suelo. En el análisis de anteriores señales completas (4 de compra y 1 de venta) observamos que la lectura del +/- 100% en GdC TAA es compatible con la formación de un suelo o techo de mercado relevante. En el caso de la señal completa de compra, la formación del suelo que se desarrolla en las semanas/meses posteriores al +100% incluye, en la mayoría de los casos, la ruptura de los mínimos en los que se dio la señal. Así, cabría esperar que, en el proceso de formación de suelo que sugiere el +100% del 10 de octubre, el Eurostoxx revisite esos mínimos. Un movimiento bajista que se podría aprovechar para incrementar la exposición a renta variable.

Hoy, como en anteriores señales completas de compra, tenemos a nuestro reloj de pulso en actividad económica apuntando al cuadrante de contracción. Las formaciones de suelo se producen cuando los indicadores adelantados de actividad apuntan a un escenario de contracción. El ajuste de valoraciones a ese escenario, tanto de la renta variable (contracción de PER) como de la renta fija (caída de TIR), así como el incremento en volatilidad implícita o el pesimismo en las encuestas de sentimiento de inversores es un proceso con tendencia a retroalimentarse y que suele provocar sobre-reacciones. Lo mismo sucede, pero al contrario, en las formaciones de techo que suelen aparecer en el cuadrante de expansión.