Del GdC TAA ya hemos hablado en anteriores entradas del blog, y es una de las herramientas en las que nos apoyamos para realizar ajustes tácticos, si procede, en la composición de la cartera 4×4 diversificación adaptativa.  El modelo recoge información de cinco variables, dos relacionadas con sentimiento de mercado y tres variables en las que analizamos valoración del mercado . Si las cinco dan señal de venta el GdC TAA estará en -100% (recomendación de estar muy defensivo en RV EUR) y, por el contrario, si las cinco variables están dando señal de compra el GdC TAA tendrá una lectura de +100% (señal máxima de compra en RV EUR). Cualquier combinación intermedia en las señales de las variables dará como resultado una lectura del GdC entre estos dos extremos (+100% / -100%).

En este post lo que vamos hacer es construir un reloj que nos permita aproximar la fase en la que se puede encontrar el mercado . Para ello lo que hacemos es cruzar (1) nivel del GdC TAA con (2) la variación del GdC TAA. Es decir, la “primera” y “segunda derivada” del indicador para obtener más información. El resultado del cruce es un reloj con cuatro cuadrantes:

1. Formación de suelo: nivel y variación del GdC TAA con signo positivo.

2. Inicio tramo alcista: nivel con signo positivo y variación con signo negativo.

3. Formación de techo: nivel y variación GdC TAA con signo negativo.

4. Inicio tramo bajista: nivel signo negativo y variación con signo positivo.

A falta de cerrar marzo para obtener el punto 1T14, con los datos a cierre de febrero nos encontramos con un GdC TAA en -24% y una variación respecto a 4T13 del +12%. Por tanto, atendiendo a esta combinación, estaríamos en la fase inicio tramo bajista. El segundo trimestre de 2011 y de 2002 son algunos ejemplos de GdC TAA en ese cuadrante.

Y cuando analizamos la rentabilidad del Eurostoxx en cada cuadrante (12 meses después) nos encontramos con los siguientes datos. El cuadrante en el que estamos actualmente (punto rojo en el gráfico) ofrece una rentabilidad media a 12 meses vista del -8%, con una probabilidad de obtener retornos positivos del 48%. Y el análisis de las colas de la distribución dice que en el 24% de las ocasiones se obtuvieron rentabilidades superiores al 10% doce meses después, mientras que en un 52% de las ocasiones se cerraron con pérdidas superiores al -10%. El mismo análisis hemos realizado en cada cuadrante. Estos son los resultados:

¿Cómo interpretamos estos datos? Ya hemos explicado en el post anterior que no sabemos lo que va a pasar en el futuro. Y ese es siempre nuestro punto de partida cuando analizamos datos o desarrollamos modelos. Es muy importante se consciente de las limitaciones de las herramientas con las que se trabaja. Sobre todo en los mercados financieros y análisis económico, donde la información cuantitativa debe complementarse con la cualitativa y todo ello aderezado con sentido común, prudencia, suerte y humildad.

Nuestra interpretación es sencilla: parece que las probabilidades de éxito de estar muy comprado en RV no son muy altas, y existe una asimetría bastante notable en las colas de la distribución de retornos esperados (mucho más probable tener pérdidas del -10% que ganancias del +10%). Si a ello le sumamos (1) volatilidad en mínimos, (2) valoraciones históricamente altas en crédito HY, (3) ruido en China, (4) ruido en Crimea, (5) “insiders” vendiendo, o (6) revisiones de beneficios sin fuerza, parece razonable reducir el riesgo de la cartera.  Una de las grandes ventajas de los mercados es que no son lineales. Ya vendrán mejores entornos para comprar. Ya cambiará de hora este reloj. Paciencia y disciplina.

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