Luis Allué Bellosta

(Luis1)

Dermatólogo de Barcelona

ESPAÑA.

!AHORRA, AHORRA, AHORRA!


Escrito 20 Oct 12

¡AHORRA, AHORRA, AHORRA!

Carta a mi hijo:

Hay que ahorrar y valorar el auténtico coste de las cosas según su potencial de capitalización a interés compuesto.

Debes contemplar tu moneda de un euro como una semilla con un potencial de crecimiento enorme. “ Cuida de los pequeños gastos, un pequeño agujero hunde un barco”, decía Benjamin Franklin. Todas las familias deberían llevar un libro de cuentas y su balance ser siempre positivo, es decir, obtener más ingresos que pagos, de lo contrario nunca se obtendrá la tan ansiada libertad financiera. Es fundamental tener un buen plan financiero y unos objetivos definidos en el tiempo. “Es cierto que el dinero no puede comprar la felicidad -afirmaba George S. Clason-  pero hace posible que usted disfrute de lo mejor que el mundo tiene para ofrecer”.  Encontrarás el camino a la riqueza cuando consigas que una parte de todo lo que ganes sea tuya para guardarla. Págate a ti primero –conservar como mínimo un diez por ciento debería considerarse como un “gasto” obligatorio-, luego haz que tus ahorros trabajen para ti (reinvirtiendo y capitalizando las plusvalías), convierte el dinero en tu esclavo.

La mayor parte de las personas llevan profundamente grabado el guión de lo que yo denomino “mentalidad de escasez”. Ven la vida como si hubiera pocas cosas, sólo imaginan una única tarta y piensan que si alguien consigue un trozo grande, necesariamente otro se quedará con menos parte. La mentalidad de la escasez es un paradigma erróneo de suma cero: si yo gano, otro tiene, necesariamente, que perder. Lo cierto es que en el mundo hay riqueza abundante para todos y es una riqueza creciente en el tiempo.

Naturalmente es más fácil tener una “mentalidad de la abundancia” si se es ya rico.

La seguridad económica no depende únicamente del patrimonio que tengamos sino, más bien y sobretodo, de nuestra capacidad para pensar, aprender, crear y adaptarnos a un entorno cambiante. La base de la verdadera independencia financiera no descansa en tener un gran capital sino en el poder para generarlo. Los bienes materiales son efímeros, pueden desaparecer como consecuencia de guerras, expropiaciones, desastres naturales, etc., de ahí que la protección que debemos buscar no sea la externa, basada en esas posesiones, sino la interna, fundamentada en nuestra inteligencia y valores positivos.

No hay más salida que la formación, invariablemente concluimos lo mismo.

Daniel Gilbert no lo pudo resumir con menos palabras: “La sociedad quiere que consumamos, no que seamos felices”. Creemos que alcanzaremos la auténtica felicidad si logramos disponer de más comodidades y riquezas, pero nos equivocamos, la felicidad no es el resultado de satisfacer nuestros deseos materiales. La felicidad se esconde tras el noble esfuerzo, tras la vida útil y tras nuestra entrega incondicional –sin esperar recompensas ni agradecimientos- al prójimo.  Como decía Richard I. Evans: “Los hijos no nos recordarán por las cosas materiales que les dimos sino por la convicción de que les quisimos”. En lo transitorio y en lo perecedero no encontraremos más que frustración. Muchas veces son los ojos de los demás, no los nuestros, los que nos arruinan, ya que para poder presumir ante los otros, con demasiada frecuencia, incurrimos en gastos innecesarios. Emerson proclamó que “ser tú mismo en un mundo que intenta constantemente convertirte en otro, acaso es el mayor de los logros”. Ser capaces de vivir austeramente en un entorno de abundancia es un reto importante y un valor a trasmitir a las futuras generaciones. Despilfarrar aquello de lo que muchas personas carecen es inmoral. Tener acceso no equivale a tener derecho a usar inadecuadamente los recursos. No permitamos que nuestros hijos derrochen, porque se habituarán, con ello, a conducirse de forma egoísta en otros campos y circunstancias, abusarán de los recursos, de las palabras, de las personas, desperdiciarán oportunidades, agotarán los medios y crearán un mundo menos justo y solidario.   

LUIS ALLUÉ BELLOSTA

 

Comentarios (20)

Luis1 Dermatólogo de Barcelona

20 Oct 12


www.youtube.com/watch?v=71w-oasL6iQ



Gracias José Enrique y @Javier6.



Os dejo el enlace de un video del director de la orquesta
filarmónica de Boston, me impresionó su energía y su definición

de felicidad... algo así como
tener muchos ojos brillantes a nuestro alrededor


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

20 Oct 12

http://www.youtube.com/watch?v=cKYZPfF9gdo


Si os "sobran" 12 minutos os aconsejo el video de
"Alice bailando bajo el patibulo
",
actualmente que se sepa no ha muerto y tiene 109 años, es la
superviviente del holocausto más longeva, es una de mis gigantes,
cuando me quejo de algo, lo cual sucede muy a menudo, pienso en ella.


 


 


 


 


 


21 Oct 12

 




Gracias a todos por lo que se puede aprender de todo cuanto se
ha dicho.




Pienso que de la carta de @Luis1, lo que podemos extraer, es
que su contenido lo podemos aplicar a cualquier faceta de nuestra
vida: la salud, la amistad, la familia, los conocimientos, etc.




En ninguna de ellas, la riqueza puede llegar a ser infinita.
Creo que nada es infinito, quizás ni tan siquiera/o solo el universo.




El problema, radica en que pensamos que el ser rico es, tener
más que los demás, Pero, si es así,  no sabemos cuanto hay que
tener de algo para ser rico.




Si pensáramos que el ser rico es tener suficiente, a buen
seguro nos sentiríamos más ricos de lo que en un momento de
pesimismo nos podamos sentir.




Cuando por la calle veo a un niño manejando su mando a
distancia dando ordenes a su coche todo terreno y éste va hacia
delante, hacia atrás, gira a derecha o izquierda, hace cabriolas,
etc., me sonrío y pienso ¡Qué feliz es ese niño en este momento!




Pero si a continuación pienso que los que éramos niños hace ya
muchos años y no pertenecíamos a una familia “rica”, lo más
parecido que podíamos esperar a tener a “ese teledirigido” era una
caja de zapatos o alpargatas a la que le atábamos un cordel del
que tirábamos y la caja nos seguía, que esa caja la  cargábamos
con la muñeca de trapo de alguna de nuestras hermanas o amiga
vecina, o de alguna lata vacía o simplemente de piedras, creo que
nos lo pasábamos parecido de bien y sabíamos todo cuanto allí había.





  • Para que la caja se desplazara, teníamos que aplicarle
    una fuerza.



  • La podíamos cargar con algo que transportábamos de un
    lugar a otro.



  • Que si la cargábamos demasiado corríamos el riesgo de
    que se rompiera.



  • Que si le poníamos ruedas (hechas con algún corcho por
    ejemplo) teníamos que aplicar menos fuerza para desplazar lo
    mismo y además la caja no se desgastaba.



  • Etc.



¿Qué deducciones hace un niño con su flamante, bonito,
colorido, ágil, etc. teledirigido? Yo no lo sé.


 


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

21 Oct 12


mmfpam:


Einstein decía que sólo hay dos cosas infinitas, el Universo y la
estupidez humana, de lo primero no estaba muy seguro.




La caja de la felicidad
:


Mi padre nació en un pueblo de once casas, en el prepirineo de
Huesca, en la Sierra de Guara. La economía era de subsistencia. La
aldea murió en la década de los años sesenta sin haber llegado a
conocer la electricidad, el agua corriente ni el teléfono. Nunca hubo
carros, el empinado y escarpado terreno no lo permitía. Jamás llegó
carretera ni pista alguna a Otín, la más cercana estaba a dos horas de
camino de caballería. En esas condiciones de vida tan duras, los niños
fueron siempre felices, sus juguetes eran las piedras, los animales,
la tierra, los árboles, el cielo…, la vida misma.  Jerónimo -mi padre-
me habló de una caja de madera, de nogal negro, la caja de la
felicidad
.  De vez en cuando su padre reunía a sus siete hijos y
la abría.  ¿Qué riquezas contenía? Muchas y muy valiosas. Grandes
tesoros a los ojos de aquellos niños, como: restos de una barra de
turrón de guirlache, trozos de chocolate, alguna galleta, caramelos
(no muchos), nueces…, pero, sobre todo, aquella caja de madera de
nogal negro, la caja de la felicidad,  guardaba mucho amor.


mistol Jubilado nacido el 4/2/45 y colaboro con el circuloeconomia.com y la Escola Europea de Humanitats de Barcelona, sobre ciencias humanas.

21 Oct 12

Está claro, Luis, que el que no se consuela es porque no quiere y
enhorabuena por el artículo.


29 Oct 12

Luis, acabo de ver los videos que pusiste un poco más arriba.
Simplemente gracias por compartir algo así. Un saludo a todos.


arturop https://foro.masdividendos.com/

31 Oct 12

Excelente artículo @Luis1, sobran las palabras. Estoy muy de acuerdo
con la idea sobre "el mensaje de la escasez" y sobre todo el
mal que ha hecho la difusión de ese mensaje. Lamentablemente para
algunos la Historia sigue obstinadamente negándolo y el ser humano
sigue siendo cada vez más y más rico y esa riqueza lentamente va
llegando al alcance de todos. El futuro es incierto, sí, pero es que
no puede ser de otra manera, lo ha sido siempre y siempre lo será.


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

31 Oct 12

@arturop:


Gracias, como casi siempre estoy de acuerdo con usted, y en este caso
también en lo de excelente:)


31 Oct 12

Luis he vuelto a revisar la carta y las aportaciones recibidas y el
"hilo", es Excelente, merece llevarse al area de
"Formación para los Jovenes en Economía y Finanzas" de
Didactalia, la categoría  que acabo de crear en la web semántica de Santillana.


Ya me dirás si te parece oportuno.


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

31 Oct 12

@Esteban:


Por supuesto, si puedes aprovechar algo es un gran honor que me otorgas.