Cuando invierta en una determinada empresa comprando sus acciones debería plantearse como mínimo tres preguntas básicas:

1.- ¿Entiendo el negocio?

2.- ¿Voy a ser bien tratado como socio y co-partícipe de la empresa por parte de los accionistas mayoritarios?

3.- ¿La voy a comprar a buen precio?

Si las tres preguntas se contestan con un ¡Sí! tiene mucho trabajo hecho.  Quizá pueda parecer un checklist algo pobre en cuanto a preguntas pero si obtiene un solo !No! olvídese de la inversión.