La ventaja fiscal de la inversión en fondos registrados en la C.N.M.V es clara. Le permite el traspaso entre los mismos sin tener que pagar un peaje fiscal. No es que a uno no le guste pagar a Hacienda pero a cada uno lo suyo, y si legalmente podemos capitalizar parte de los impuestos ahorrados, fruto de las plusvalías, mucho mejor.

¿Qué pasa si lo que precisamos no es un traspaso sino un reembolso parcial (porque necesitamos liquidez)?

Pues tiene que dar la orden al banco de que desmenuce y diseccione todas las entradas que ha ido haciendo en su fondo. Cada entrada tiene unas plusvalías o minusvalías asignadas, por partidas.

Una vez tenga el mapa de plusvalías y minusvalías de su fondo toma la decisión que le permita pagar menos impuestos.

Supongamos que ha hecho tres entradas de 1000 euros.

1ª * 1000 euros en el 2000…..   Plusvalías: 500 euros        Total:  1500 euros

2ª * 1000 euros en el 2007…..   Minusvalías:  300 euros.                 700   “

3ª * 1000 euros en el 2010…..   Plusvalías;  400 euros.                  1400   “

Supongamos que necesita 700 euros (por redondear y hacerlo más fácil) para comprar confeti para llenar la piscina de su hijo en su fiesta de cumpleaños:  ¿Qué hacer?

Da la orden de traspaso, de la primera partida de 1.500 euros, con plusvalías de 500 euros, a otro fondo puente.

Una vez efectuado dicho traspaso da una segunda orden, esta vez de reembolso parcial, de la segunda partida, (con minusvalías) por  importe de 700 euros.

La diferencia es clara, no sólo no tendrá que pagar a Hacienda sino que podrá imputar minusvalías para compensar otras plusvalías que pudiera tener.

Ya sabe, antes de vender participaciones de sus fondos, hágales la autopsia.