Luis Allué Bellosta

(Luis1)

Dermatólogo de Barcelona

ESPAÑA.

GIGANTES PROACTIVOS


Escrito 14 May 13

Dedicado a un amigo:

-Los gigantes tienen, todos ellos, dos cosas en común. La primera, el deseo de obtener la excelencia y mejorar la vida de los demás con sus logros. La segunda, que su principal motivación era el desafío en sí mismo, no el afán por ganar mucho dinero. Los gigantes tienen un propósito, una misión, un ardiente ¡SI! interior que hace posible decir ¡No! a otras cosas menos importantes. Para esos colosos el éxito implicaba, necesariamente, ser auténticos líderes en sus respectivos ámbitos de influencia y vivir la vida como una gloriosa aventura. Sublimaron las crisis y los fracasos, interpretándolos como oportunidades para sobreponerse y desarrollar toda su constancia y su ingenio. Los obstáculos no eran sino bendiciones disfrazadas. “He s ido un hombre afortunado; en la vida nada me ha sido fácil”, eso lo dijo otro gigante, Sigmund Freud. Lo que conseguimos con demasiada facilidad nunca es objeto de gran estimación. Sólo lo que nos cuesta obtener otorga valor a las cosas. El cielo sabe poner un precio adecuado a sus bienes”, son palabras de  Thomas Paine.  La adversidad nos pone a prueba y hace que saquemos lo mejor que llevamos dentro. Es cierto que “c ualquiera puede alcanzar el éxito pero muy pocos eligen alcanzarlo”. Encontraron, con frecuencia, la violenta oposición de personajes mediocres y envidiosos, pero salieron adelante porque la visión de esos luchadores iba sellada en lo más profundo de sus corazones. Esos eruditos concentraron todos sus esfuerzos en las metas que se marcaron, gracias a ello su  mente rechazó lo que no era importante para la consecución de sus objetivos. Fueron íntegros en sus ambiciones  y en su comportamiento, tratando a todos por igual, sin contradecir sus valores ni su personalidad. Y esa excelencia, esos buenos hábitos, los aplicaron todos los días de su vida, siguiendo a Aristóteles: “Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”. El Talmud lo recordó con otras palabras: “Un mal hábito entra como un huésped, se une a la familia y, finalmente, se hace con el control”. Esos gigantes proactivos abrazaron nuevas ideas, rompiendo con la tradición y con modos de pensar limitantes, transformando y mejorando el mundo. Descubrieron el “porqué” de su existencia y eso les permitió superar cualquier “cómo”. Empezaron haciendo lo necesario, luego aquello que les fue posible y acabaron consiguiendo lo imposible. Construyeron castillos con las piedras que les lanzaron sus adversarios. Como dijo Martín Luther King: “La verdadera medida de un hombre no la da su actitud en momentos de fortuna y bienestar, sino cuando se enfrenta a las dificultades de la vida”. Todos tenemos problemas y muchos de ellos irresolubles, pero los grandes maestros demostraron su inteligencia adaptándose y aceptándolos, concentrando sus esfuerzos en enfrentarlos. Reconocer que los contratiempos forman parte de la condición humana hará que no midamos la felicidad como la ausencia de obstáculos sino como la adaptabilidad a los mismos. Tendemos a creer, erróneamente, que son la gente y las circunstancias las que determinarán, en último término, nuestro nivel de felicidad, cuando son fundamentalmente nuestros propios pensamientos los que lo condicionan. Las personas inteligentes no protestan por aquellos hechos que no tienen remedio, no se lamentan por lo que no está en sus manos solventar, no se quejan ante los otros de sus enfermedades y dificultades en la vida si saben que no está en manos del prójimo el ayudarles; en definitiva, no buscan la autocompasión ni la de los demás. La queja continua es el refugio de los individuos inseguros y con baja autoestima, esa actitud negativa les ata e impide mejorar como personas.

      

Comentarios (9)

14 May 13

Excelentes reflexiones, sobre lo que uno debería hacer en la vida.
Gracias Luis.


Tus artículos a primera hora de la mañana, ayudan a mejorar el día.


cfindipendente Advisor SICAV Quality and Value / Managing Partner QV26

14 May 13

Totalmente de acuerdo con @Esteban. Las dificultades nos ayudan a ser
mejores, a afinar nuestros sentidos, a pensar mas rapido y mejor. El
amigo al que le dedicas el articulo tiene mucha suerte en tenerte como amigo.


murleygraves Inversor de valor

14 May 13

@Luis. Ahora pienso en Edison y en Nikola Tesla, y el primero me
parece un pequeño en comparación con el segundo (en cmparación claro)
:). Probablemente el segundo haya salvado muchas vidas a lo largo del siglo. 


bolsacom Gestor de Smart Social Sicav

14 May 13

@Luis1, comparto cada una de tus palabras.


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

14 May 13

@murleygraves:


Probablemente tengas razón aunque las personas no son comparables,
como bien dices. La obligación que tenemos desde que venimos al mundo
es dar lo mejor de nosotros mismos, en la medida de nuestras
posibilidades y tratando de adaptarnos a las circunstancias y el
entorno en el que nos ha tocado vivir.


Uno de esos niños hambrientos de África que comparte un mendrugo de
pan con su hermano pequeño es un gigante tan grande como esos grandes
hombres que todos tenemos en mente.


Gracias a todos por hacerme más llevadero el día con vuestros
comentarios proactivos


murleygraves Inversor de valor

14 May 13

@Luis1


Gracias a tí!


 


PabloMB Responsable de Relación con Inversores para España en Amiral Gestion

14 May 13

Cada día me gusta más leerte @Luis1. Lo siento por el tiempo que le
quitarás a tu familia pero creo que debes de escribir más libros,
escribes cosas importantísimas pero sobre las que casi nadie escribe. 


Suscribo todo lo que has dicho. La motivación de los genios no es la
fama o la riqueza, eso no te lleva todo lo lejos que hace falta llegar
para convertirte en uno. Es necesario algo más, deseos de mejorar el
mundo, de hacer avanzar el conocimiento y así lograr que el ser humano
progrese. Y que lo fácil no sea gratificante y viceversa tiene todo el
sentido, lo que nada cuesta nada vale. La satisfacción la obtenemos de
lograr cosas difíciles, de superarnos a nosotros mismos, de salir de
nuestra zona de confort. Es la meritocracia filosófica sobre la que
según Charlie Munger funciona el mundo: Logramos aquello que nos
merecemos. Si quieres casarte con una buena esposa, sostiene Munger,
se un buen marido. Y a la inversa, si no quieres fracasar
profesionalmente en la vida, por ejemplo, no trabajes en algo que no
te gusta, para alguien que no admiras, en un ambiente que te hace infeliz.


Creo que la teoría de la evolución de Darwin también funciona con las
personas y aquellos que saben adaptarse mejor al entorno, a los
cambios, a los obstáculos que uno se encuentra en la vida, es aquel
que logra sobrevivir. Del mismo modo, creo también (aunque esto tarda
mucho más) que las mejores ideas son las que acaban triunfando. De
momento, el colectivismo ha triunfado en todas las sociedades pero
pronto el individualismo y el profundo respeto a la libertad
individual y económica de las personas acabará triunfando por el éxito
de sus ideas.


14 May 13

Luis, con tu permiso voy a hacer un copy/paste de tu artículo, lo voy
a imprimir y lo voy a colgar a la vista en mi despacho, no sin antes
hacer algunas copias y "obsequiarlas" a algún compañero de
trabajo (entre ellos mi jefa ;)) y a algún familiar y algún que otro
amigo próximo.


Tan solo espero que los derechos de autor no me traigan problemas.


Toda una lección en pocas líneas. Gracias.


Luis1 Dermatólogo de Barcelona

14 May 13

@ValueManager:


Espero que este artículo te ayude. Los gigantes siempre afrontan
proactivamente las dificultades y no se acobardan ante ellas.  


@Echoes:


He admirado a la gente que no precisa tener cerca y a la vista
palabras bonitas y bienintencionadas que nos recuerden nuestras
carencias.  Yo escribo porque necesito una guía que me ayude a no
desviarme continuamente, hay gente sabia, como mi hijo, que no
necesitará nunca leer las citas de los gigantes porque ya nacieron sabios.