Las redes sociales están cambiando las reglas del juego en el mundo de las finanzas. De ello no me cabe ninguna duda. Mi aislamiento, propiciado por mi carácter introvertido e individualista,  hizo que en el año 2008-2009 tuviera que pelear solo -en una lucha psicológica titánica- contra una muchedumbre vendedora y unos analistas que pronosticaban el fin del capitalismo tal como lo concebimos hoy en día. Esas inversiones tan “arriesgadas” han doblado su valor, aunque sé que bien podrían, a día de hoy, valer menos de lo que costaron. Trato pues de mantenerme humilde y valorar el acierto de mi inversión por el riesgo que asumí y no por los retornos.

Realmente me sentía solo y quizá por eso me puse a escribir, para autoconvencerme que comprar acciones -cuando todos se apresuraban, presas del pánico, a vender- era lo más racional que podía hacer en esos momentos. Cierto que no estaba tan sólo, tenía a Buffett y Graham conmigo, pero únicamente con palabras escritas en  papel.

Hoy gracias a unience he podido intercambiar opiniones con otros inversores value y sé que en la próxima burbuja o en el próximo crash no estaré tan solo. Tener amigos con los cuales compartir nuestras dudas es de una gran ayuda cuando todo el mercado nos está diciendo que la tendencia es contraria a nuestra visión como inversores. No vender cuando la mayoría sí lo hace es duro pero comprar más, eso ya requiere de mucha capacidad de aguante y sufrimiento. Y el sufrimiento es más soportable cuando se comparte con otros inversores value.

Gracias a todos.