¡MI PEOR NOTA! ¡UN 5 EN LIBERTAD FINANCIERA!

Este artículo está dedicado a mi gran amigo Pablo (@ValueManager) por pedirme y leer ese trabajo de mi hijo Luis y por consolarme por ese maldito 5.

El comentario de Bodden en otro post me ha recordado una anécdota que le ocurrió a mi hijo quien, por cierto, usó su excelente libro “Saca partido a tus ahorros”, de  Francisco López y Luis Barallat, para su trabajo.

No, no es por sacar pecho pero nunca he suspendido un examen, ni siquiera un parcial, ni siquiera el examen de conducir; quizá eso haya sido así no por suerte sino porque he sido lo suficientemente inteligente como para no presentarme a ninguna prueba sabiendo que había muchas probabilidades de que la suspendiera.

Lo más cercano que he estado de suspender un examen ha sido el pelado 5 con que me obsequió mi hijo en nuestro trabajo de investigación de Bachillerato titulado: “Cómo obtener la libertad financiera”.  Y digo nuestro porque yo le ayudé, quizá más de la cuenta, en la búsqueda de bibliografía, en nuestras visitas a varios bancos de banca privada, incluida la asistencia en primera fila a una reunión de inversores de una afamada gestora value.  En el trabajo estaban Buffett, Kiyosaki, Graham, estaban los gráficos del interés compuesto, estaba todo lo que debería saber un adolescente para obtener la tan ansiada libertad financiera a una edad temprana.  Era un excelente trabajo, lo expuso brillantemente, pero aún así no fue suficiente y a mí se me cayó el mundo encima cuando mi hijo, desilusionado, me dijo : “Papá, lo siento, hemos sacado un 5”.  Un nota de 5 en ese trabajo es una pésima nota y baja mucho la nota media de bachillerato , puntuación que cuenta tanto para la selectividad.

Diez minutos para pasar diapositivas de tanta importancia no es mucho, tampoco sé si se leyeron las 40 páginas del trabajo, e ignoro si las risas de los compañeros de clase ante la contestación que mi hijo dio a la profesora a su pregunta ayudó demasiado en la nota. Textualmente sucedió así, lo certifico:

Profesora: -Sí, sí, todo eso que nos cuentas parece muy bonito, pero y si los mercados financieros quiebran y si la bolsa se hunde. ¿No podríamos perderlo todo?

Luis:  Si eso llegara a ocurrir sería rico únicamente quien tuviera un trozo de tierra para cultivar con su viejo arado romano.

La contestación estaba preparada ante esa hipotética pregunta y supongo que las risas de sus compañeros ante esa respuesta  y que pusieron  en evidencia tan absurda pregunta bajaron la nota. No lo sé, pero sí sé que los diez minutos más importantes de todo el bachillerato de los alumnos que tuvieron la suerte de asistir a la exposición de ese trabajo fueron justo esos… Diez minutos que les abrieron las puertas a la libertad financiera.