¡PONERSE CORTOS ES JUGAR CON DESVENTAJA!

Invertir a corto  contra un índice o activo es apostar a que va a caer y con ello ganar dinero. Lo podemos hacer vendiendo acciones alquiladas, comprando warrants u opciones PUTS, vendiendo CALLs o futuros, adquiriendo ETFs inversos. (Nota: No voy a contestar  a ninguna pregunta técnica porque no es mi círculo de competencia)

Cuando identificamos una sólida compañía e invertimos en ella a buen precio con un horizonte inversor largo, esperamos a que con el tiempo (como así suele ser) el mercado nos de la razón y precio y valor se aproximen. Aquí el elemento tiempo juega a nuestro favor, sólo tenemos que acertar con el proceso inversor.

Cuando apostamos a corto, el tiempo juega contra nosotros, debemos acertar que efectivamente el activo va a caer, pero además hay un plazo de tiempo definido  para devolver nuestra inversión. Nuestro acierto debe ser, pues, doble.