No, realmente no parece demasiado difícil esto de invertir en bolsa y enriquecerse. Bastaría con seguir la tendencia ascendente de algunas compañías tecnológicas que están en máximos históricos como Apple y Facebook, o casi, como Google, o en  otras como Amazon o cualquier otra compañía que usemos a diario y que necesitemos para nuestra supervivencia como especie (no olvidemos que recientemente se realizaron llamadas de emergencia porque Facebook dejó de funcionar).

Es sorprendente que Apple se haya revalorizado un 4.200 % en la última década y que aún así, por fundamentales, no parezca demasiado cara, de hecho es una auténtica ganga, a estos precios, para muchos analistas (o por lo menos eso dice expansión). Algunos hasta se aventuran a creer que en la próxima década se revalorizará otro tanto.  Puede ser, no digo que no, hagan números, puede que Apple realmente consiga absorber la totalidad del PIB estadounidense.

Parece lógico que unas cuantas compañías tecnológicas dominantes y que crean ecosistemas sinérgicos de networking a su alrededor dominen los mercados en los próximos años y las tenemos allí, claramente visibles, y al alcance de la mano.

De todas maneras, haríamos bien en recordar lo que Buffett apuntó de que a pesar de que la televisión, el transporte ferroviario, la aviación, Internet, etc, cambiaron el mundo, muchos inversores se arruinaron invirtiendo en esos sectores y es que hay que elegir  el caballo ganador y no pagarlo demasiado caro.  Si usted se cree capaz de acertar a una perdiz de un solo disparo con bala (no con perdigones), adelante, dispare.

Nota:  No soy inversor de ninguna de las compañías mencionadas