Este divertimento está dedicado a una de las mentes más privilegiadas de esta comunidad. Gracias @arturop por hacerme reflexionar y dudar sobre si en realidad yo mismo sé, o no, contar. 

Luis se sintió mareado, los números bailaban, beodos, delante de sus pupilas midriáticas. En esos confusos momentos no habría sabido sumar un dos y un cero.  Juan adivinó sus pensamientos y, aprovechándose de la puntual y transitoria ofuscación mental de su interlocutor, lanzó al aire una extraña idea.

-No te preocupes, como dijo Homer Simpson: “ Hay tres clases de personas, las que saben contar y las que no”.

-Un momento…, yo no sabré de números pero es evidente de que hay un error en esa expresión,  querrás decir que hay dos clases de personas y no tres.

-Es indudable que tú eres de los que saben contar, yo me incluyo en el otro supuesto –balbuceó Juan.

-Ya me estás tomando de nuevo el pelo –protestó Luis, no me vas a hacer creer que tú no sabes contar hasta dos.

-¿Querrás decir hasta tres? –puntualizó Juan, sin saber que caía en una trampa matemática.

-¡No!  Insisto en que no sabes contar ni hasta dos, recuerda que del uno has pasado al tres saltándote el dos –reafirmó Luis, entonando sus palabras con un acento vengativo.

-Bueno, bueno…, continuemos –dijo Juan con cierto resentimiento...