He de admitir que ser contrarian no garantiza el éxito. Cuando invertimos promediando a la baja en acciones que parecen haber caído en desgracia estamos luchando contra la tendencia de corto plazo y desafiamos, pues, a las “poderosas” líneas de los gráficos.  Para tener éxito con esta forma de inversión no sólo es imprescindible gozar de  un gran aguante psicológico sino que debemos poseer, además, una fuerte convicción en el valor que estamos comprando a la baja.  Pero tampoco la convicción nos garantiza el éxito, además de tener convicción los motivos por los que invertimos deben ser racionales, es decir, debemos tener razón.

Entre los consejos de algunos seguidores de tendencias figura en grandes letras, en mayúsculas y en negrita, el de no promediar a la baja, el de no desafiar la tendencia del poderoso señor Mercado (esta vez no he puesto comillas en el poderoso).  Yo llegué, en mis estudios de bachillerato a realizar raíces cúbicas y alguna que otra integral, pero no es necesario tanto, hagan números y comprobarán que si el valor intrínseco de la compañía es 10, es mejor comprarla a 6 que a 14. Y es mejor adquirirla cuando dicha empresa parece haber caído en desgracia y es repudiada y denostada por todos que esperar a comprarla en tendencia ascendente cuando las dudas sobre su modelo de negocio estén ya despejadas; y aquí hago un inciso, sé que algunos son capaces de darse cuenta cuando la tendencia ha cambiado de signo y realmente yo los admiro, para mí es imposible.

Dicen que los consejos no hay que darlos, y mucho menos si no te los piden, y puestos a darlos es mejor cobrarlos que regalarlos, simplemente porque se valoran más. Pues bien, lanzo uno de forma generosa:  Si tiene razón alégrese de las caídas y promedie a la baja

Este artículo ha sido inspirado por @cfindipendente y su visión de Blackberry.