Quiero compartir unas reflexiones en voz alta, las he escrito en forma de diálogo porque me ayuda mucho y mejora mis ideas tener interlocutores inteligentes como Ben Graham, Benjamin Franklin, Warren Buffett y algunos otros gigantes.

*************

-Quiero estudiar medicina, tú crees que como médico algún día podré entender todos esos conceptos, parece todo muy complejo. Quizá debería ser economista.

-Si estudias economía en la Universidad, tendrás un doble trabajo, te enseñarán conceptos que luego deberás desaprender para ser una excelente inversora. Tu trabajo, pues, será doble. Es mejor que te instruyas en lógica, medicina, psicología, pedagogía, filosofía, historia, ética…, lo digo en serio, no pienses que te estoy tomando el pelo. De todas maneras fórmate y trabaja en aquello que te apasione, como dice Buffett el éxito y la felicidad dependerán fundamentalmente de si te levantas con energía y logras ir bailando a tu trabajo: ¡Tap Dancing to work!

-Poner pasión a nuestras vidas, ¿a eso te refieres?

-Desgraciadamente son una gran mayoría los que están deseando salir de su puesto de trabajo para disfrutar de su ocio. Piensa que son muchas las horas que pasarás en tu empleo, a lo largo de tu vida, te imaginas poder ser feliz todo ese tiempo.

Se propuso no trabajar en nada que no la hiciera feliz.

-Conserva siempre tu libertad, se independiente en tus ideas y en tus actos, pon pasión y un punto de locura a tu vida: “Aquellos que cederían un poco de libertad a cambio de un poco de seguridad pronto carecerán de ambas”. Pero cuidado, “si la pasión te conduce, que la razón lleve las riendas”. Las dos citas son del gran Benjamin Franklin.

Ben hizo una respetuosa pausa en honor a ese gigante.

-Mientras sigas cambiando tiempo por dinero tu camino hacia la independencia financiera estará lleno de obstáculos ya que el tiempo que puedes vender es limitado. Aprovecha bien tu tiempo, Benjamin Franklin decía “que si el  tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el más caro de los despilfarros”.

Sabía que el retrato de Franklin presidía el despacho de Buffett y ahora entendía por qué.