Recuerdo ese día de verano tomando un café con @cfindipendente, mi amigo Marco. Ese fue un café value que me dio una cura de humildad y que me enseñó que debo seguir aprendiendo y ser mucho más flexible en mis criterios de inversión.

Marco me hablaba entusiasmado de dos compañías olvidadas por el mercado, RIMM y Nokia. Me desmenuzaba las empresas con maestría..., sus ventajas, sus patentes, su flujo de caja libre, su ausencia de deuda significativa y, sobre todo, su bajo precio. Me insistía que hasta un aparentemente obsoleto y  “mal negocio” puede ser una buena oportunidad si se compra a muy, muy bajo precio.

Siempre he escuchado con atención las palabras de Marco porque escuchar a un gran value investor te hace mejor inversor pero aquél día mis neuronas luchaban contra prejuicios demasiado poderosos.  Reconozco que Buffett no me ayudo  en esta ocasión, recordaba sus ideas de que una compañía tecnológica puede cambiar de la noche a la mañana y podemos perder todo nuestro dinero. Mi cerebro tenía gravado a fuego el mensaje: ¡Tecnológicas, No, gracias!

Hoy Nokia y RIMM, han remontado el vuelo desde mínimos.  RIMM cotizaba sobre los 7 euros cuando Marco me hablaba de ella, ahora supera los 17.

Compartir ideas con los grandes inversores nos hace mejores inversores pero yo sigo siendo bastante tonto.  ¡Prometo mejorar, Marco!  Gracias por ese café value.